LETRAS Y ALGO MAS
Para poder interactuar en la comunidad, debes estar conectado,o registrarte.Tu cuenta será activada a la brevedad por un Administrador del Foro que hará llegar la activación a tu correo.,por lo cual ten especial cuidado en no equivocarte al registrar tu email sino no podrás ingresar al foro.
Te esperamos
LETRAS Y ALGO MAS
¿Quieres reaccionar a este mensaje? Regístrate en el foro con unos pocos clics o inicia sesión para continuar.

LETRAS Y ALGO MAS

Un espacio diferente , para compartir y crear Registrado en Safe Creative
 
ÍndiceÍndice  PortalPortal  BuscarBuscar  RegistrarseRegistrarse  Conectarse  CONTACTANOS  

Responder al tema
 

 cENTENARIO DE jULIO HERRERA Y REISIG (POR CARINA BLIXEN)

Ir abajo 
AutorMensaje
Mateo
Escritor Muy Activo
Escritor Muy Activo
Mateo

Masculino
Escorpio Gallo
Cantidad de envíos : 5299
Fecha de nacimiento : 18/11/1993
Edad : 26
Localización : Montevideo-Uruguay
Fecha de inscripción : 07/08/2008

RECONOCIMIENTOS
Mención Mención: - a la excelencia en sus comentarios
Mención Mención: - por sus Aportes a Letras y Algo Más
Premios Premios: 2ºLugar Concurso "Ecología", parte Textos, Octubre de 2010

cENTENARIO DE jULIO HERRERA Y REISIG (POR CARINA BLIXEN) Empty
MensajeTema: cENTENARIO DE jULIO HERRERA Y REISIG (POR CARINA BLIXEN)   cENTENARIO DE jULIO HERRERA Y REISIG (POR CARINA BLIXEN) Icon_minitimeVie Sep 10, 2010 9:55 pm

Centenario de Julio Herrera y Reissig (1875-1910)

La vida de un escritor


Carina Blixen

EL 19 DE MARZO de 1910 en el cementerio Central, un joven, que acompañaba el cortejo de Julio Herrera y Reissig, dio un paso al costado y dirigiéndose a los concurrentes, los atravesó -o quiso hacerlo- con un elaborado e indignado discurso. Fue más que su apellido, espetó Alberto Zum Felde a familiares y amigos; y ya hacia el final de una invocación lo suficientemente contundente y corta para anular reacciones inmediatas: "Yo sé la frase que está ahora en muchos labios: `reconocemos su talento, pero creemos que su vida ha sido un error`. ¡Mentira! ¡Lo más grande que ha tenido este hombre es su vida. El talento es cosa que puede discutirse (…). Lo que es innegable, lo que es evidente, lo que es absoluto, es la grandeza pura de su alma consagrada a la belleza inmortal…". Con el entierro de Julio Herrera y el discurso de Zum Felde empieza la biografía de Aldo Mazzucchelli La mejor de las fieras humanas. Vida de Julio Herrera y Reissig. Es un buen comienzo porque, además de su eficacia emocional, el vibrante discurso sintetiza la oposición entre vida y arte y la división apasionada entre partidarios y enemigos que atravesó la vida, la muerte y la posteridad de Herrera.Es posible preguntarse, en sentido amplio, por qué se escribe una biografía. Buscar la respuesta puede ser el camino para investigar las prioridades, las inclinaciones, las facilidades, los tabúes de una cultura. Escasas en nuestra literatura, Julio Herrera y Reissig es el escritor que más biografías ha merecido. No porque su vida haya sido especialmente notable o aventurera. Se sabe que la vida de un escritor no tiene por qué serlo, que justamente es alguien que puede encontrar el desafío y la intensidad en la inmovilidad, en el hábito, en lo que tal vez solo otro escritor pueda contar. Sin embargo, la interpretación de la vida y la obra de Julio Herrera ha estado contagiada por el tono exaltado de la incriminación, la justificación, el alegato.Las biografías. Con errores de datos, imprecisiones temporales y una visión familiar muy sesgada, la biografía escrita por Herminia, la hermana menor de Julio Herrera, provee sin embargo al lector de algunas características del niño y del joven en el estrecho círculo de los próximos que muy pocos podrían brindar. En Vida íntima de Julio Herrera y Reissig (1943) los lectores participamos de las preocupaciones de los padres por el hijo díscolo y enfermo, de la predilección de la madre, del dolor ante la muerte del hermano Rafael, de la facilidad temprana de Julio para la música, de su temperamento "místico", del sufrimiento por el suicidio de un amigo, del disgusto de los padres por la amistad de Julio con Roberto de las Carreras. Accedemos a la lectura en familia del primer poema publicado por Julio: "Miraje". Tal vez retengamos una imagen: alguien le servía el almuerzo en la cama, mientras la familia cumplía con el estricto rito burgués de la comida. Una excepción significativa en el mundo severo y amable de los suyos. Podríamos pensar en los privilegios que otorga la enfermedad, en el sujeto que aprende a sacar réditos del sufrimiento, a conocer su diferencia a partir de lo que no puede. Podríamos leer en la escena la temprana experiencia del placer y el dolor mezclados.
Es molesta la voluntad de Herminia Herrera de flechar la interpretación, pero es muy visible y poco peligrosa. Insiste en que Herrera no conoció la miseria. Seis años después de su primer libro, publicó una versión ampliada: Julio Herrera y Reissig. Grandeza en el infortunio que hace evidente desde el título el énfasis defensivo. Herminia Herrera termina su Vida íntima… con una reivindicación que extrañamente, pues sus actitudes son radicalmente diferentes, la acerca a algunas palabras de Zum Felde: "Su Vida fue la más admirable Obra de sus obras". Es de sospechar que a Zum Felde más que Herrera le importaba denunciar la situación injusta del poeta y la poesía en la sociedad burguesa, y que a Herminia le preocupaba defender tanto a Julio como a la forma de vida de los suyos.Entre las dos versiones de Herminia Herrera apareció el libro de Magela Flores Mora, Julio Herrera y Reissig (Estudio biográfico) de 1947, que debate con Herminia en su misma línea interpretativa. Flores Mora entrevistó a César Miranda, Alberto Zum Felde, al Reverendo Padre Hernán Horne y a Julieta de la Fuente. Dice que el suyo es "un libro de juventud, tal vez un poco primitivo, pero sí muy sincero, cuyo único fin es ayudar a reivindicar, de un modo admirativo, la vida diaria -tan calumniada- de este poeta, genio y figura de la literatura nacional…".Roberto Bula Píriz es el responsable de una primera edición de las obras completas de Julio Herrera y Reissig en Aguilar en 1951 y de una reedición diez años posterior. Escribió una introducción en la que dedica unas sesenta páginas a Julio Herrera sin separar el análisis de la vida y la obra. A pesar de haber sido puntillosamente criticado, Bula Píriz hace aportes valiosos a la biografía y, a diferencia de Herminia Herrera y Magela Flores Mora, no defiende a Herrera. Tiene una actitud simpáticamente distante y descreída ante las opiniones y los deseos del escritor. No es seducido por su personalidad, trata de no caer en el juego de equívocos que Herrera supo crear en torno suyo.No tuvo el poeta la biografía hecha por amigos, como fue el caso de Horacio Quiroga o, fuera del ámbito nacional, el de Kafka. Las hermosísimas Vida y obra de Horacio Quiroga (1939) de José M. Delgado y Alberto J. Brignole, o el Kafka de Max Brod están contadas desde la perspectiva privilegiada de quienes participaron amorosamente de deseos y proyectos comunes. En ellas el riesgo de parcialidad y las inexactitudes son males menores ante la riqueza del conocimiento y la sensibilidad que trasmiten.La mejor de las fieras humanas. Hay mucho acumulado sobre Herrera: el enjundioso trabajo de Roberto Ibáñez en los archivos de la Biblioteca Nacional, las ediciones de su obra con estudios críticos fundamentales (Idea Vilariño, Ayacucho, 1978; Ángeles Estévez, Archivos, 1998), numerosos ensayos excelentes sobre los aspectos más variados. En los últimos años, ha sido importante la investigación sobre la prosa. Carla Giaudrone y Nilo Berriel publicaron fragmentos de los manuscritos (El pudor, la cachondez, 1992), editados después completos por Aldo Mazzucchelli: Tratado de la imbecilidad del país por el sistema de Herbert Spencer (2006). Quedan aproximadamente medio centenar de artículos aparecidos en la prensa a comienzos de siglo y dos textos en prosa inéditos que serán recopilados por Mazzucchelli para la Colección Clásicos Uruguayos en este año de homenajes.Hay dificultades de la escasez y hay dificultades del exceso. Encarar una nueva biografía de Julio Herrera exigía enfrentar el problema de la abundancia de material. Haberlo organizado en un relato atractivo para un lector actual es un logro importante de Aldo Mazzucchelli. La mejor de las fieras humanas es la biografía de un admirador y un investigador riguroso. Mazzucchelli es profesor de literatura, investigador y poeta. Su obra cumple con los requisitos de las biografías académicas (registro exhaustivo de citas y bibliografía) al mismo tiempo en que narra de manera contundente sin ficcionalizar. Tiene una actitud desmitificadora hacia el sujeto de su estudio, hacia la sociedad que lo juzgó y lo sigue juzgando, hacia la crítica que no lo ha evaluado satisfactoriamente. Advierte que Herrera tuvo la costumbre "de edificar su personaje público editando fechas y contenidos de su pasado para acomodarlos a sus conveniencias". Está mucho más "armado" de teoría y método que los biógrafos anteriores, y también es más elaborado en la narración. Al juicio implícito en la construcción de todo relato, Mazzucchelli agrega en ocasiones sus opiniones explícitas.Trabaja con algunas ideas fuertes que habían sido planteadas por otros críticos y que son como hilos conductores de su relato. Una es la conversión del militante político y escritor en alguien que hace de la escritura un acto político, más allá de todo partido. Mazzucchelli insiste en desmontar la imagen de poeta en la torre de marfil que han repetido críticos y profesores. Anota que el primer poema que Herrera publicó en su vida, en enero de 1898, "La dictadura", está escrito en contra del futuro golpe de estado de Cuestas; que "contrariando la errónea idea -tan repetida en cierta tradición crítica- de que no le interesaba lo cívico, Herrera y Reissig se pronunció enseguida" a favor de España y contra el egoísmo de EEUU cuando en 1898 Cuba se independizó de España.Coincide con la crítica que ha señalado que la transformación de la escritura de Herrera a comienzos del siglo XX responde a un quiebre de paradigma (Hugo Achugar) que puede rastrearse en un abanico de elecciones y sucesos de índole diversa: la fugaz actuación de Herrera en el Partido Colorado, el fin de la polémica que, del lado de Roberto de las Carreras, lo enfrentara a Álvaro Armando Vasseur, el proclamado alejamiento de toda política partidaria, el costoso dejar atrás el romanticismo para iniciar una experimentación sin límites visibles, su casi muerte en 1900, el nacimiento de su hija natural Soledad Luna en 1902. (Mazzucchelli marca, como nadie hizo, la importancia de esta relación para Julio Herrera y dedica un espacio final a su vida).Retoma la relación establecida por Ángel Rama entre el ataque cardíaco que sufre Herrera en 1900 y el cambio de su estética. La experiencia de la muerte, el sufrimiento de la enfermedad instalada tan temprano en su cuerpo, el recurso a la morfina como único alivio, son un punto clave del engarce entre la vida y la nueva estética que va cuajando en los primeros años del siglo XX. Pero Mazzucchelli también amplía y problematiza esta perspectiva. Antes de su ataque cardíaco, Herrera había aceptado teóricamente la visión decadente. Tal vez la crisis de su cuerpo precipitó hacia una renovación de lenguaje lo que las antenas de su inteligencia y su sensibilidad venían captando en el "clima" de fin de siglo que tiene que ver con el mencionado cambio de paradigma.Mazzucchelli extrema otra línea de interpretación persistente en los estudios herrerianos (Emir Rodríguez Monegal, Roberto Echavarren): la que señala a la ironía y la conciencia de la escritura como un eje de su creación y una clave de su actualidad. Entre los poemas que Julio Herrera da a conocer en 1901 está el famoso "Solo verde amarillo para flauta-Llave de U" que, según el biógrafo "es el experimento de trastornar un experimento. El montaje del poema lo comanda la ironía respecto de esa misma `tradición`, parte de ella tan reciente. Herrera y Reissig escribe de nuevo, consciente de hacerlo, y para no repetir se divierte tocando una lira que tiene un par de notas, las vocales a y u. Todo está un paso antes del ridículo, bien adentro del territorio de la parodia. Este modernismo tardío ya es pura autoconciencia". En forma tajante y tal vez demasiado adusta Mazzucchelli hace una apuesta radical al humor como criterio de interpretación: "la sociedad mental del Montevideo del Novecientos podría cortarse entre los que entendían la risa y los que no la entendían", afirma.Es notoria y efectiva la preocupación de Mazzucchelli por ofrecer al escritor en situación, por anclar los textos en sus circunstancias y así iluminarlos. En 1898 Herrera, por diligencia de su hermano Manuel, fue nombrado secretario de J. P. Massera, director de Instrucción Pública. Debido a cambios políticos, en 1900 Massera renunció; Herrera decidió acompañarlo en lo que consideró un acto de delicadeza de su parte. Automática, burocráticamente aceptada su renuncia, Herrera se enfureció y escribió sus "Cosas de aldea". Escribe el biógrafo: "En Montevideo, al menos, el espacio de la `sociedad` coincide estrictamente con el espacio de los cargos, sean públicos, sean algunos privados en la banca o el comercio, que dan expectación, esto es, capacidad de tener algo que intercambiar con los demás para mutuo beneficio. Herrera y Reissig empieza a dejar de formar parte de cualquier grupo. Chapuceará alguno, sus cenáculos. Pero estos grupos que Herrera y Reissig se inventa no alcanzan jamás a sustituir el gran vacío de su vida sin conexiones, más agudo aún por haber nacido en el centro de ellas. Es un planeta que se enfría y se aleja, y manda unos fulgores raros antes de desaparecer". Vale la pena esta larga cita porque es ilustrativa de un doble aspecto del trabajo de Mazzucchelli que interesa señalar. La primera parte, un poco biliosa, en la que Mazzucchelli generaliza es, la peor versión del biógrafo. La segunda, es una penetrante interpretación de la soledad de Herrera que ayuda a comprender las intensidades de su escritura.Seguramente es imposible escribir una biografía sin ponerse en la perspectiva del biografiado; tal vez sea muy difícil no tomar partido por el sujeto que amorosamente se estudia. Mazzucchelli se coloca del lado del escritor, contra la sociedad que no lo comprende y, por momentos, se hace cómplice de una perspectiva conservadora proclive a admirar el individualismo liberal enfrentado al Estado. El biógrafo es poco sensible a los condicionamientos de clase. Por ejemplo, cuando habla de los Herrera no parece nunca mirarlos desde afuera, en una perspectiva social más amplia: "la cohesión histórica de la familia Herrera -más que una ideología, un talante, y una dosis notoria de talento- se extiende por cuatro generaciones que abarcan desde la Patria Vieja y la Cisplatina hasta la irrupción del batllismo".Contra la interpretación. El autor de La mejor de las fieras... se propuso desbrozar opiniones, prejuicios, falacias, mitificaciones, interpretaciones erróneas. Pelea por destruir lugares comunes en la apreciación social de Herrera y en la crítica especializada. Más allá de las diferencias en los abordajes críticos, los actuales "herreristas" coinciden en un enemigo común: Osvaldo Crispo Acosta (Lauxar). Roberto Echavarren, poeta y estudioso de la obra de Herrera, citó a Lauxar como ejemplo de incomprensión en la presentación del libro de Eduardo Espina, Julio Herrera y Reissig. Prohibida la entrada a los uruguayos realizada el 12 de mayo en la Biblioteca Nacional. En Motivos de crítica hispanoamericanos (1914) de Lauxar, una llamada en el título del capítulo "Julio Herrera y Reissig" alerta: "Estas páginas odiosas no hubieran sido escritas jamás sin el temor de que las obras de Julio Herrera y Reissig esparcidas en los centros de enseñanza, pudiesen malograr en los espíritus no preparados a su lectura, los mejores dones naturales". Y comienza el capítulo: "Se ha querido forjar a Julio Herrera y Reissig una leyenda maravillosa que perjudica su fama sin agregar ni un ápice al mérito de su poesía. Todas las noticias divulgadas sobre él son muy sospechosas; han sido dadas y recogidas por sus amigos en horas de constante fiebre, con precipitación y apasionamiento". Es sintomático que el ecuánime, documentado y en general sutil Lauxar no haya podido sustraerse a la "fiebre" provocada por Herrera.Más allá de sus apreciaciones cuestionables, Lauxar se ha transformado en la "bestia negra" de los herreristas fundamentalmente a partir de la reapropiación de la figura de Herrera que la publicación de su prosa ha suscitado. Mazzucchelli formó parte de la mesa que cerró el ciclo de homenajes a Herrera, el 28 de mayo en la Biblioteca. Citó también a Lauxar como ejemplo de incomprensión y dejó constancia de que no comparte la crítica que se queda con la obra de Herrera dejando en la sombra su vida, ni la que ve en su obra una forma de "heroísmo del lenguaje" en alusión a aquellos que consideran a Herrera en la línea del neobarroco. Abogó por una visión pragmática, que recupere vida y obra en el acto de comunicación y producción. El mismo día Gerardo Ciancio presentó una antología de poemas que a lo largo del siglo XX rindieron homenaje a Herrera y Reissig. A partir de su selección resultó desconcertante comprobar de qué manera, este poeta "exquisito" y satírico, "exacerbado" dijera Rubén Darío, fue bandera de las posturas estético-ideológicas más dispares.En otro "clima cultural", en los años cincuenta, en un artículo importante sobre Herrera en la revista Número, Idea Vilariño también se acordó de Lauxar, con un énfasis distinto. Vilariño retomó, entre otras, la afirmación de Lauxar de que es necesario echar abajo la "falsa leyenda" de Herrera. Termina el párrafo: "es cierto, por último, que la idealización de su figura por quienes lo conocieron de cerca hace la tarea más difícil; pero se vuelve urgente, desde el momento en que se juzga necesario saber de quién se trata, ir a un estudio a fondo -documentos no faltan- de su personalidad, aplazando la toma de posición en uno u otro sentido. En un primer acercamiento aparece demasiado sencillo el hombre Herrera, más de lo que acostumbra a serlo hombre alguno. Es casi seguro que hay que romper la imagen y seguir buscándolo".En las jornadas de la Biblioteca Nacional, Mazzucchelli polemizó con la separación entre vida y literatura realizada por buena parte de la crítica uruguaya, y citó, de manera un poco forzada creemos, a Ángel Rama y a Emir Rodríguez Monegal, pues Herrera no fue un motivo central en la obra de estos críticos. El biógrafo parece en este caso condicionado por una postura previa. Mazzucchelli hizo justicia a la crítica de Idea Vilariño -no la citó en su biografía- que, lúcida, personal y al margen de escuelas, supo percibir la fecundidad de una mirada crítica capaz de dar cuenta de las complejas relaciones del arte y la vida.El énfasis actual en lo biográfico en sus diversas formas: auto y biografía, autoficción, diario íntimo, talk show tiene que ver con el retorno del autor en el posestructuralismo. Los estudios del lenguaje y literarios de las últimas décadas han desplazado la noción de sistema cerrado para atender al lenguaje en el acto de la comunicación, a su actualización en un discurso. Si es evidente que en las formas más mediáticas la presencia de los autores responde al común deseo de saber sobre la vida de los otros, también es cierto que la oscuridad a la que se había desplazado la vida de los escritores ha venido reclamando persistentemente un lugar a la luz del sol. Es una puerta para brindar una apreciación más completa y rica del acto de creación.Al mismo tiempo en que se vuelve la atención al sujeto como eje de la enunciación (el que dice en un tiempo y condiciones determinadas) avanza la conciencia de que ese mismo sujeto no es dueño de sí ni de sus palabras. No solo porque el lenguaje lo integra a una tradición, a una historia, a una comunidad, sino también porque fatalmente cuanto más intente alejarse en busca de la originalidad, de la palabra propia, más evidente se le hará que su lenguaje está habitado por otros.Sin plantear problemas teóricos, sin ingenuidad, Mazzucchelli en La mejor de las fieras... logra trasmitir esa lucha agónica del escritor con las palabras. Esto suena a lugar común -tan perseguidos por el biógrafo-, pero parece la mejor manera de explicar esa forma de jugarse la vida en una tarea que lo más probable es que dé escasos réditos y que a muy pocos interese. Esta biografía proporciona una imagen compleja de la vida de Herrera y, algo más difícil todavía, se acerca a explicar al escritor. El lector acompaña al hombre que resuelve en escritura cada una de las situaciones críticas que vive. Obviamente, la escritura no resuelve nada, y Julio Herrera, como la mayoría de los mortales, a veces logra resolver algo, pero el lector llega a entender cómo los éxitos y los fracasos, las alegrías y las crisis son avances en un camino de escritura que lo va dejando cada vez más, inevitablemente, solo. Cada dificultad lo lleva a intensificar su dedicación.Mazzucchelli eligió iniciar el relato de la vida de Julio Herrera con una escena de la muerte. Después de la muerte, una vida puede parecer una flecha que llega a destino. A contramano, esta biografía recupera la libertad del biografiado, sus vacilaciones, sus decisiones, lo no fatal de la secuencia vivida. Aunque Mazzucchelli no pueda dejar de tomar posición, como pedía Vilariño a los futuros biógrafos, su relato avanza mucho en el conocimiento de Herrera.LA MEJOR DE LAS FIERAS HUMANAS. VIDA DE JULIO HERRERA Y REISSIG, de Aldo Mazzucchelli, Taurus, 2010, Montevideo, 635 págs. Distribuye Santillana.Vigencia del poeta

Rosario PeyrouLOS LIBROS aparecidos este año del centenario de su muerte son testimonio de la vitalidad de la presencia de Julio Herrera en la cultura uruguaya. Ninguno es un trabajo académico hecho para cumplir con la ocasión, sino libros en cierta forma "militantes", escritos con pasión, que muestran que este poeta sigue generando reivindicaciones y opiniones encontradas. En estos cien años transcurridos desde su desaparición, lejos de volverse una figura arqueológica, como le ocurrió a Rodó, Herrera concita recurrentemente la atención de la crítica y ha sido reivindicado como precursor por poetas bien disímiles que ven sin embargo en su obra un parteaguas en la poesía en castellano. Tironeado por unos y por otros -desde quienes lo valoran como el sofisticado orfebre barroco de la musicalidad del verso desentendido de su entorno, hasta los que insisten en su preocupación cívica (o en su costado criollo a partir de las décimas espinelas) pasando por quienes subrayan sobre todo su carácter transgresor y erótico- mucho dice de él y de los cambios ocurridos en la sociedad uruguaya, que su ensayo satírico Tratado de la imbecilidad de los uruguayos por el sistema de Herbert Spencer, haya tardado casi un siglo en poder ser leído sin escándalo. Y aunque su obra poética -al menos en Uruguay- generación tras generación obtuvo prácticamente unanimidades respecto a su valor extraordinario, es posible que recién ahora haya llegado, por fin, la hora de Herrera.La esperada biografía de Mazzucchelli apareció este año, muy poco antes del ensayo de Eduardo Espina, que lo lee desde la óptica neobarroca. A su vez, Roberto Echavarren acaba de publicar Una infinita colisión compleja, antología prologada y compilada por él, que agrega un dossier sobre Herrera. El libro de Echavarren es una buena puerta de entrada a la mejor poesía del autor de Los parques abandonados y una puesta al día de la recepción de su obra, una fotografía del "estado de la cuestión" herreriana. Comparecen en el dossier, dos cartas del poeta a Eduardo Montagne, unos párrafos de otra a José Soiza Reilly y un fragmento del revelador (y audaz por implacable con los defectos del autor) prólogo crítico de Herrera al libro de su amigo Oscar Tiberio, que ilustran lo que podría llamarse su "proyecto poético". Los textos de Idea Vilariño, Diego Pérez Pintos, Rogelio Mirza, Eduardo Espina, Hebert Benítez, Amir Hamed, y del propio compilador, Roberto Echavarren, leen al poeta desde diferentes -a veces contradictorias- perspectivas. Además de su propio y penetrante análisis, Roberto Echavarren expone y discute las opiniones contrarias, de quienes -a diferencia de Borges, Neruda o García Lorca, que dejaron constancia de su admiración por el uruguayo- no lo entendieron o lo leyeron con prejuicios. Es el caso de Luis Cernuda o de Octavio Paz, que no vieron la ironía, el humor y el talante paródico de Herrera frente a la parafernalia modernista, o juzgaron como hechura epigonal y provincianismo la formidable renovación que a partir del influjo de la poesía parnasiana y simbolista hizo Herrera con el lenguaje poético, encontrando sonoridades nuevas y una desprejuiciada libertad léxica y sintáctica que resplandece más allá de los severos límites métricos que se impuso, y que lo vuelve un precursor indiscutible de la vanguardia hispanoamericana.
UNA INFINITA COLISIÓN COMPLEJA. Poemas de Julio Herrera y Reissig. Compilación, prólogo y dossier de Roberto Echavarren. La Flauta Mágica, 2010, Montevideo, 271 págs.

FUENTE:http://www.elpais.com.uy/Suple/Cultural/10/09/ DIARIO EL PAIS

_________________
El amistad mejora la felicidad y disminuye la tristeza, porque a través del amistad, se duplican las alegrías y se dividen los problemas.

Mateo
Volver arriba Ir abajo
Mateo
Escritor Muy Activo
Escritor Muy Activo
Mateo

Masculino
Escorpio Gallo
Cantidad de envíos : 5299
Fecha de nacimiento : 18/11/1993
Edad : 26
Localización : Montevideo-Uruguay
Fecha de inscripción : 07/08/2008

RECONOCIMIENTOS
Mención Mención: - a la excelencia en sus comentarios
Mención Mención: - por sus Aportes a Letras y Algo Más
Premios Premios: 2ºLugar Concurso "Ecología", parte Textos, Octubre de 2010

cENTENARIO DE jULIO HERRERA Y REISIG (POR CARINA BLIXEN) Empty
MensajeTema: Re: cENTENARIO DE jULIO HERRERA Y REISIG (POR CARINA BLIXEN)   cENTENARIO DE jULIO HERRERA Y REISIG (POR CARINA BLIXEN) Icon_minitimeVie Sep 10, 2010 9:57 pm

cENTENARIO DE jULIO HERRERA Y REISIG (POR CARINA BLIXEN) 146400_298

cENTENARIO DE jULIO HERRERA Y REISIG (POR CARINA BLIXEN) 146402_298


cENTENARIO DE jULIO HERRERA Y REISIG (POR CARINA BLIXEN) 146403_298

_________________
El amistad mejora la felicidad y disminuye la tristeza, porque a través del amistad, se duplican las alegrías y se dividen los problemas.

Mateo
Volver arriba Ir abajo
Mateo
Escritor Muy Activo
Escritor Muy Activo
Mateo

Masculino
Escorpio Gallo
Cantidad de envíos : 5299
Fecha de nacimiento : 18/11/1993
Edad : 26
Localización : Montevideo-Uruguay
Fecha de inscripción : 07/08/2008

RECONOCIMIENTOS
Mención Mención: - a la excelencia en sus comentarios
Mención Mención: - por sus Aportes a Letras y Algo Más
Premios Premios: 2ºLugar Concurso "Ecología", parte Textos, Octubre de 2010

cENTENARIO DE jULIO HERRERA Y REISIG (POR CARINA BLIXEN) Empty
MensajeTema: Re: cENTENARIO DE jULIO HERRERA Y REISIG (POR CARINA BLIXEN)   cENTENARIO DE jULIO HERRERA Y REISIG (POR CARINA BLIXEN) Icon_minitimeVie Sep 10, 2010 9:59 pm

¡Frío, frío, frío!
Pieles, nostalgias y dolores mudos.
Flotan sobre el esplín de la campaña
una jaqueca sudorosa y fría,
y las ranas celebran en la umbría
una función de ventriloquía extraña.

La Neurastenia gris de la montaña
piensa, por singular telepatía,
con la adusta y claustral monomanía
del convento senil de la Bretaña.

Resolviendo una suma de ilusiones,
como un Jordán de cándidos vellones
La majada eucarística se integra;

y a lo lejos el cuervo pensativo
sueña acaso en un Cosmos abstractivo
como una luna pavorosa y negra.



Julio Herrera y Reissig

_________________
El amistad mejora la felicidad y disminuye la tristeza, porque a través del amistad, se duplican las alegrías y se dividen los problemas.

Mateo
Volver arriba Ir abajo
Contenido patrocinado




cENTENARIO DE jULIO HERRERA Y REISIG (POR CARINA BLIXEN) Empty
MensajeTema: Re: cENTENARIO DE jULIO HERRERA Y REISIG (POR CARINA BLIXEN)   cENTENARIO DE jULIO HERRERA Y REISIG (POR CARINA BLIXEN) Icon_minitime

Volver arriba Ir abajo
 
cENTENARIO DE jULIO HERRERA Y REISIG (POR CARINA BLIXEN)
Volver arriba 
Página 1 de 1.

Permisos de este foro:Puedes responder a temas en este foro.
LETRAS Y ALGO MAS :: MERCADO PERSA :: Biblioteca Universal Multitemática-
Responder al temaCambiar a: