El Dr. Ihaleakala Hew Len.
Él explicó que había trabajado en el Hospital Estatal de Hawai durante cuatro años.
El pabellón donde encerraban a los locos criminales era peligroso.
Por regla general los psicólogos renunciaban al mes de trabajar allí.
La mayor parte de los miembros del personal allí caían enfermos o simplemente renunciaban.
La gente que atravesaba ese pabellón simplemente caminaba con sus espaldas contra la pared, temerosos de ser atacados por sus pacientes.
No era un lugar placentero para vivir, ni para trabajar ni para visitar .
El Dr. Len nunca vio a los pacientes.
Firmo un acuerdo de tener una oficina y revisar sus legajos.
Mientras miraba esos legajos, el trabajaría sobre si mismo.
Mientras el trabajaba sobre si mismo, los pacientes comenzaban a curarse.
“Yo simplemente estaba sanando la parte de mi que los había creado a ellos”, dijo él.
El Dr. Len explico: “que entendía que la total responsabilidad de tu vida implica a todo lo que está en tu vida, simplemente porque está en tu vida,
y por ello es tu responsabilidad.
En un sentido literal, todo el mundo es tu creación”.
El Ho’oponopono en realidad es muy simple.
Para los antiguos Hawaianos todos los problemas se reducen a un pensamiento.
Pero tener un pensamiento no es en sí un problema.
Entonces ¿cuál es el problema?
El problema es que todos nuestros pensamientos están imbuidos de memorias dolorosas, memorias de personas, lugares y cosas.