HISTORIAS DE BAÑOS
El tragaluz
“El símbolo del yin y el yang es muy poderoso. Son dos fuerzas opuestas y complementarias que se encuentran en movimiento constante” Filosofía tradicional china.
Día 1
-¡Que la pases bien!- grito Darío desde adentro de la casa.
Día 2. Hora: 4:35 A.M.
1 Apertura del yin Darío cerró bajo llave la puerta del baño aunque estaba solo en aquella enorme casa. Se había despertado de sus más profundos sueños por que las ganas de hacer sus necesidades eran incontenibles. Se encontraba entre la meditación de su último sueño y el embobamiento típico de los entresueños, es decir en un suburbio muy lejano de la vigilia diurna (aunque no la contraposición) .Ya estaba en el frío ambiente del baño.
¡Paff!…
¡Paaaffff!….
Esos sonidos surgían como del cielo, de la realidad exterior, de más allá del techo de aquel baño.
2 En el cepo El silencio circundante típico de la madrugada fue como una sinfonía universal que acompaña de fondo el curso de las cosas. Se mantuvo inmóvil y atento a esos extraños ruidos tal como lo haría cualquier mortal, acto seguido trato de identificar de que dirección provenían y la distancia, pero no estuvo muy seguro de haberlo logrado .De repente una sucesión de ruidos mas fuertes que los primeros invadieron aquella habitación.
De parecerle que aquellos provenían del cielo, en ese momento le pareció que eran del infierno. Pero ya sabia con gran seguridad que esos sonidos infernales no estaban proviniendo de los subsuelos sino todo lo contrario, provenían del techo. Trato de no respirar mucho pero no pudo ya que algo empezó a gestarse desde lo mas profundo de su ser, era ese cuchillo químico que nace en las venas y que como torrente insoportable va recorriendo el cuerpo enloqueciéndonos paulatinamente.
Fue incapaz de identificar los ruidos: pensó que estaba siendo testigo de un fenómeno paranormal, un
poltergeist, y eso que el era ferviente escéptico. Dejo atrás su racionalidad absoluta en un milisegundo convirtiéndose en el más ortodoxo de los creyentes. Era muy sugestionable e hizo como la mayoría de la gente, ellos cambian de ideología como de camisa. Y si no era una entidad siniestra y era una señal de Dios revelada en sueños?. No lo sabía.
¡Crrraaassshhhh!… ¡Crrraaassshhhh!...
Era evidente que aquellos ruidos se estaban produciendo a escasos metros de Darío. Sus venas y arterias se comprimieron de manera tal que se le entumecieron las manos, y así perdió el control de su cuerpo entero, el cual estaba comandado por un horror insoportable.
¿Sería aquello más que una señal divina? Había muerto y no se dio cuenta. ¿Cuantos se mueren sin darse cuenta? Era el inicio del largo camino hacia el desconocido e inexorable mas allá. Pues si era así que “¡Dios se apiade de mi alma!” exclamó pero pensando, porque su boca no estaba bajo su control, no se olviden que su cuerpo era presa del horror que lo excitaba de esa manera tan extrema.
Los decibeles in crescendo del ruido delataban un inminente suceso posterior; su intensidad fue tan fuerte que Darío tuvo la sensación de que el hombre mas gigante del mundo haciendo uso de su condición de mastodonte y una voraz hacha estaba a punto de dar el golpe de gracia justo en el centro del techo del excusado para provocar una desgracia.
3 Evasión Reacción (en el cepo Parte2) Se levantó de súbito del retrete en el cual estuvo sentado todo aquel tiempo y quiso huir. Le dio un manotazo desesperado al picaporte pero se percato que estaba cerrada. En ese momento no sabía si la situación pertenecía al mundo real de las cosas o a un mundo onírico. “¿Quien diablos cerró la maldita puerta?” pensó de manera fugaz. Quiso abrirla pero se quedo con la llave en la mano. No hizo más que romper la llave y tal vez la cerradura también.
De repente una lluvia intensa de cristales caía contra el suelo y rebotaba, algunos cristales lo hacían hacia los distintos ángulos del baño y otros con dirección hacia el cielo,
de donde provenían, hasta quedar todos quietos y esparcidos por los mosaicos verdegrises. La claraboya quedo abierta de par en par, ingresando primero una corriente de aire y luego el sonido exterior con una particular reverberancia. Luego un hombre apareció, cayendo contra el suelo, y no un vórtice cuya apertura no había sido ignorada por la imaginación del dueño de casa. Se estaba por ver cara a cara con su tormento.
-Ah, el frió y el hambre no me dejan trabajar-dijo el extraño con un tono por sobre todo cansino.
-Quien es usted?- grito Darío a mas no poder.
-¡Soy ladrón profesional y esta por presenciar un robo por tanto ni se atreva a realizar algún movimiento!- dejando a su victima momentáneamente shokeada.
Acto seguido el ladrón intento abrir la puerta por todas las formas posibles y no pudo.
-Quedo cerrada y averiada. Usted me asusto de tal manera que al querer escapar rompí la llave y tal vez la cerradura también.
-¡Tilingo!.
-Como dijo?
–Tilingo.
Usted mismo se dejo encerrado a sí mismo… de hecho nos dejo encerrados a ambos.
-Usted en mis zapatos hubiese hecho lo mismo, casi muero de un sincope del susto que me pego… desde pequeño he convivido con mucha gente así que habré cerrado bajo llave automáticamente, sin darme cuenta.
-¿Como puede ser? Es imposible abrir esto- dijo el malhechor y le propicio una patada a la puerta.
-Mi hermano es el dueño de puertas 2000, puertas de alta seguridad.
-¿Que quiere decir con eso?.
-Todas las puertas de la casa son de la empresa, usted sabe, abaratamos costos, a gatas llegamos a fin de mes acá en casa, y de esta manera ahorramos dinero, todas a precio de costo.
-¿Usted me esta cargando?- preguntó trastornado el ladrón.
-Se lo aseguro. Nos costo menos que esas baratijas de pino y eso que las de mi hermano son las mas caras del mercado, ja ja negocios... Inténtelo con dinamita, y comprobará que tampoco podrá con ella.
-Pensaba que no había nadie en la casa por que su hermano se había ido de vacaciones.
-Claro, mi hermano… ¿y usted como sabe que mi hermano se fue de vacaciones?
-Para eso trabajamos de esto, secreto profesional.
-¡Que delicadeza moral tiene! ¿Usted considera el robo un trabajo?.
-Mire, estoy haciendo lo mismo que mi ex patrón. ¿Sabe de cuanto era mi salario en la textil?
-No.
-Ochocientos miserables pesos, solo que este empleo es mas…arriesgado.
-Si, ya veo… lo entiendo, quiero decir, entiendo su situación pero no que me este robando.
-Usted en mis zapatos haría lo mismo.
-¡No!... conseguiría un trabajo nocturno, dos trabajos a la vez, trabajaría las 24 horas, vendedor ambulante los fines de semana, que se yo…
-Claro, usted lo dice desde adentro de su enorme y confortable casa….
-¿Y? Luego hubo un silencio en el dialogo.
Después Darío le comento que el también había trabajado en esa misma fábrica textil un par de años atrás y el ladrón le contó otros secretos de su trabajo:
-Eso es lo que la gente no sabe, protege ventanas, puertas, puertas principales y deja los tragaluces libres, y nosotros aprovechamos y entramos a las casas por éstos. La gente debería prestarles más atención, después sufren las consecuencias. No se olvide que por donde pasa luz también podemos pasar nosotros.
Después la charla se concentro en la “textil” consumiendo los pocos minutos que quedaban de madrugada.
Amanece. La claridad ingresaba a través del tragaluz y fue iluminando el baño gradualmente, incidiendo en las cosas, en las superficies y también en ellos. Darío apago la luz artificial.
-Se hace de día y yo ya no debo estar aquí- dijo el mal viviente. Posteriormente trepo sistemáticamente con gran astucia y experiencia delictiva por el tragaluz, ofreciendo ayuda a Darío, quien se hallaba atrapado en el baño. Ya desde el techo lanzo al dueño de ese baño una soga que llevaba entre sus trastos de bandido, y de esta manera lo liberó de su encierro.
4 Conclusiones del don nadieLos dos saltaron desde el techo para caer en la vereda. Luego ambos empezaron a caminar a la par por que de casualidad los dos tenían que ir hacia la izquierda, Darío a lo del cerrajero y el otro a su hogar, ambos destinos quedaban hacia la misma dirección.
-¿Se dio cuenta que el tragaluz solo funciona la mitad del día y el resto no sirve para nada?- preguntó el malhechor.
-Ahora que lo dice…
-Ya que a la noche solo ingresa oscuridad.
-Tiene usted razón.
Sebastian Gabrielloni -----------------------