LETRAS Y ALGO MAS
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 En los siguientes meses- Parte 5

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franckpalaciosgrimaldo
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franckpalaciosgrimaldo

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MensajeTema: En los siguientes meses- Parte 5   En los siguientes meses- Parte 5 Icon_minitimeMar Mar 26, 2019 4:07 pm

8
***En los siguientes meses***
"En los siguientes meses convertiré tu vida en la pesadilla más horrible que podrías imaginarte, tanto que lo único que te sacara del suplicio será acabar con tu vida."
Fue el mensaje que envió Amanda al Dr. Hilly, luego de haber descubierto que él había sido el que había destruido su vida y jugando con ella como un títere sin alguna razón aparente.
Simplemente no le interesó si quiera saber por qué lo hizo, solo sabía que debía vengarse de él, hacerlo pagar, cuando descubrió quien era decidió que le pagaría con la misma moneda, destruyendo su vida poco a poco.
Mientras viajaba en un tren, rumbo a Álamo, le envió el mensaje que advertía de lo que iba a sucederle en los siguientes meses.
Un días antes del mensaje y 3 días antes de la muerte de Aldo en el Valle.
8vo Piso, área administrativa.
Una enorme área en el hospital conformado por cubículos de oficina individuales y altos, dividido por pasillos intercomunicados entre ellos.
― Date prisa, Amanda ― decía Fernando esperando que esta busque lo que necesita en los registros del hospital, en el 10mo piso.
Habían engañado a uno de los oficinistas del área administrativa para sacarlo de su cubículo y entrar a la base de datos dese su computadora. Ya que solo se podía ingresar a los datos de personal desde una computadora de uno de los administradores de recursos humanos o de administración de personal, puesto que guardaban un registro de todo el personal del hospital, desde directores hasta los de servicios complementarios.
Amanda se había enterado que se guardaban registros de los trabajadores hasta 3 años atrás, luego se borraban sus registros, lo que la ayudaba a encontrar a la persona que buscaba y de la cual solo tenía algunas características.
Le dijeron al Joven de la oficina que en el 8vo piso necesitaba su ayuda con unos sistemas que no accedían, que fuera a ver, el muchacho amablemente decidió acercarse, como Fernando era un doctor o hizo mayores preguntas y fue rápidamente, lo que le daba al menos unos 15 minutos.
―Son muchos... en estos meses han ingresado y se han ido muchos doctores..., y la verdad no tengo más que unas características faciales, hay como 4 que podrían ser... ― dice mientras buscaba.
― Pues date prisa ― dice parado en el pasillo que formaban los cubículos del área. ―, si llega y nos ve aquí nos reportara, Amanda y no quiero problemas, vamos... ― dice ansioso.
― Espera, espera... ― decía mientras revisaba uno a uno los perfiles de los doctores y trabajadores. ― estoy buscando en los que ya no trabajan aquí, los que trabajan ya los revisé y no hay alguien parecido..., debe estará aquí...
― Date prisa... iré al corredor para retrasarlo si es que viene, Amanda solo tienes unos minutos, date prisa. ― Amanda le asienta, este se dirige a la entrada ahí se topa con el Administrador.
― Dr. Me dijeron que no me había enviado a llamar ― le dice el joven.
― Ah... ¿Qué extraño, no? Me dijeron clarísimo, no funciona un sistema... y como necesitaba unos archivos... tenía que subir... en fin,...― dice mirando tras él, Amanda aún seguía en el cubículo ―...  
― No se preocupe, ¿consiguió sus archivos? ― pregunta.
― he... no, no... parece que esos archivos no los movilizan aquí, m enviaron al 7mo...
― Depende ¿Qué necesitaba? ― Pregunta ― Aquí más que nada es información de personal y asuntos contables, en el 7mo si no me equivoco se mueven asuntos legales y... recursos humanos...
― Ah, bueno... ― dice algo nervioso ―, necesitaba revisar mi historial en el hospital, mis asistencias, tardanzas, ya sabes se acerca el censo de medio año, hay que saber en que fallamos...
― Ya veo, pro creo que esa información solo se puede obtener con un código que deben darle en la dirección general, ― dice caminando a su cubículo a unos metros. ―...
Fernando va tras el tratando de entretenerlo.
― He... si, si, más bien... ¿Por qué no me ayudas tú? ― le dice sosteniéndolo del brazo.
― Es que no manejo esa sección, yo más que nada soy de personal, ingresos salidas..., algunas cuestiones de cambios de horarios o área... ― explica.
Mientras Amanda parece encontrar a quien tanto buscaba.
La misma fisonomía facial, la barba, el peinado canoso, "Emerson Hilly Dr. Cirujano" había dejado el hospital hace 8 meses atrás, trasladado previamente pactado con el hospital.
Rápidamente imprime unas copias de la información.
―...Me gustaría ayudarlo, pero no manejo esos archivos, lo lamento de verdad, tengo que regresar a trabajar, Dr. ― dice el oficinista en el pasillo cerca de su cubículo.
― Ok, ok... he... gracias ― le da la mano.
Entonces ve a Amanda salir del cubículo y avanzar por el sendero de cubículo hacia la salida del lado posterior.
Fernando se retira por el pasillo al corredor principal, y se encuentra con Amanda en las escaleras del otro lado.
― ¿Lo tienes? ― pregunta su amigo acercándose.
― Si, si... ― le da la impresión. ―... Emerson Hilly...
― Si, lo conozco..., lo he visto algunas veces en las juntas..., pero... ¿Qué le hiciste? ― pregunta.
― Nada, no que yo recuerde...
― ¿estas segura que es él? ― pregunta.
― Si, dejó el hospital hace muchos meses, coincide con el tiempo en que yo estaba en las calles, poco después de que lo viera en ese callejón..., y lo ví de perfil, es el... aunque... vamos a confirmarlo...
Se dirigen al ascensor y bajan hasta el piso de psicología y psiquiatría, se dirigen a la oficina de Fernando.
En los datos del Doctor Hilly se encontraban un numero personal y dos referenciales, Amanda tendría que escuchar su voz, sería más que suficiente para confirmar cualquier pequeña duda.  
Fernando le marca desde el teléfono de su oficina.
― Está sonando... ― dice este activando el altavoz del teléfono.
― Estoy seguro que es el... ― dice Amanda.
Luego de unos segundos responden:
― ¿Hola...? ― se escucha en el teléfono.
Amanda cruza miradas con Fernando y asienta, era la misma voz de aquella noche y la de la estación del tren.
― Hola..., si... ¿Sr. Javier Malavito? ― pregunta Fernando.
― No, numero equivocado... ― responde el doctor.
― Vaya, perdón por, tenga buen día... ― responde y corta. ― ¿Él es? ― pregunta Fernando.
― Si, era su voz, encontré al maldito... ― dice tomando asiento en el asiento frente a Fernando.
―...Bien... ahora solo queda saber por qué hizo todo lo que hizo...  
― No recuerdo haber hecho nada contra ese sujeto, Fernando, es un doctor, no guardo relación con él, jamás lo vi...
― Busquemos en internet ― dice encendiendo su computadora. ―... la verdad no se mucho de ese doctor, pero si lo he visto ocasionalmente... ya sabes en las juntas de directorio y directivas...  
― Algo debe decir acerca de él... ― dice Amanda. Su celular suena entonces, era Aldo.
― ¿no vas a contestar? ― pregunta Fernando.
― No, mejor después... me siento mal por engañarlo..., el no estaría de acuerdo en que este haciendo todo esto... ― explica.
― Bueno, es mejor buscar siempre la verdad a vivir en una mentira...
― Lo sé, es solo que después de todo lo que ha hecho por mí..., como que me siento mal por hacer todo esto a sus espaldas. Él quiere que nos vayamos de aquí, comencemos de nuevo, sin dolor, sin pasados... ya ha sufrido mucho con lo de su esposa enferma...
Fernando la ve extrañada.
Hasta ahora Amanda no había mencionado que Aldo era viudo, había mencionado que estaba viviendo con él, que la había ayudado, pero nada más. Fernando conocía a Aldo Ferretty de algunos congresos de psicólogos y por qué hace algunos años había trabajado en el Central de Catalina y había sido arte de su equipo de especialistas, antes que Amanda se uniera al equipo.
―Aldo ferretty..., no sabía que era casado... o ahora viudo... ― dice recostándose en su asiento.
― Si, ¿no te lo mencioné? ― pregunta Amanda.
― No, me dijiste que estabas viviendo con él que era tu nueva pareja, pero... no más...
― Pues sí, es viudo, su esposa murió hace como 3 años, cáncer...
― Eso es imposible, Amanda ― le dice con seriedad.  
― ¿Por qué lo dices? ― pregunta.
― Porque lo vi hace 3 años en un congreso, lo saludé hablamos, bebimos unas copas, él había trabajado aquí antes que tú, y me dijo que estaba soltero, que seguía buscando a la indicada... es más dijo estar tras una linda chica y bromeamos sobre esas cosas..., si su esposa falleció... ¿Cómo estaría tan animado? ― pregunta.
Amanda lo pensó unos instantes, luego respondió:
― Que extraño... yo sabía que estaba casado desde hace muchos años en Álamo, ahí vivía... ahí murió su esposa... que extraño... ¿Por qué mentiría? ― se preguntaba.
― No lo sé, debes preguntarle...― dice escribiendo en el navegador de internet ― o quizás estaba en negación o represión... que se yo, pero hasta donde sé él no estaba casado, siempre figuró como soltero en sus datos...
― Ahora que lo pienso ― dice Amanda ― nunca he visto fotos de su esposa, o algo... que extraño, pero... a veces reaccionamos de diferentes formas al perder a un ser amando, solo mírame a mi...
El celular suena nuevamente. Esta vez contesta.
― ¿Amor? ¿Cómo estás? Solo llamaba para saber de ti... ― dice Aldo.
― Hola, amor... ― dice ― bien, bien... he... Salí a hacer algunas compras, ya en un rato regreso para preparar el almuerzo...
― Que bien, amor, yo saldré temprano hoy, a las... 7 estaré en casa, ¿sí?
― Que bien, te estaré esperando... ― dice sonriendo.
― Llevare ese pastel de lúcuma que tanto te gusta... ― le dice  
― Gracias, amor... nos vemos más tarde entonces... ― sonríe.
Se despiden y cortan.
Amanda ignoraba que Aldo se encontraba fuera del hospital, y la había seguido toda la mañana en su auto.
― Se te ve feliz al menos, ― dice Fernando ― ya podrás preguntarle o indagar en su pasado, veo que eres buena en eso, mira... ― dice moviendo el monitor de la computadora hacia Amanda, mostrándole una página web de noticias. ― Parece que el doctor es más conocido en Álamo...
― Déjame ver... ― dice Amanda acercándose al monitor.
Ahí se mostraba la Noticia del Dr. Hilly y el drama de su familia.
El título de la noticia era:
"EL drama del Conocido Dr. Emerson Hilly: ¿Celos enfermizos o algo más?"
La noticia ahondaba en él suceso de hace 6 años atrás, cuando la esposa del doctor había encendido viva a su propia hija y luego se había suicidad, daba a entender que averiguaciones periodísticas habían revelado que la esposa de Hilly era extremadamente celosa, y que abría descubierto un engaño de su esposo, el conocido cirujano, lo que la llevó a la decisión sanguinolenta de matarse y llevarse a su hija con ella. En el informe revelaban la posibilidad de que el doctor haya estado siéndole infiel a su esposa, la misma familia de la difunta esposa habrían dicho a los medios que ella tenía pruebas de sus engaños, y peor aún, la posibilidad de que este estuviera manteniendo una relación incestuosa con la pequeña fallecida. Lo que no trascendió puesto que el Dr. Hilly hizo hasta lo posible por callar esas declaraciones que mancillaban su honor. En la noticia se dejaba entre ver que la pequeña había muerto y daban su nombre: Anabela Erika Hilly.
Suficiente para que Amanda supiera que ese Dr. Era el causante de todo.
―Erika... esa Erika es la que mencionó el hombre esa noche, no hay duda, es Hilly... ese maldito... ― dice golpeando la mesa enfurecida.
Fernando regresa a su lugar el monitor.
― ¿Por qué el doctor querría vengarse? Porque no hay duda que fue venganza... ― dice este buscando más información.
― La verdad no sé, solo he ido a Álamo una vez, hace mucho... ― Amanda hace memoria.
Recordó entonces que en los tiempos en que ella retomó su relación extra matrimonial con Aldo, viajo a esa ciudad para una campaña de salud en un colegio, ¿peor como se relacionaba eso con Hilly? Es lo que aún no sabía.
― Quizás su esposa... Rosaura Albino ¿fue paciente tuya? ― pregunta.
― No, me acordaría..., además en esa ciudad solo fuimos por niños con problemas de autoestima, ansiedad y esas cosas de esa etapa del desarrollo pre adolescente..., recuerdo que entrevistamos y le aplicamos pruebas a muchos niños y niñas...
― Quizás una de esas niñas fue la hija de hilly... ¿el colegio era particular?
― Si, nos contrataron en el colegio... ― piensa unos segundos ― "María Isabela del Álamo y valle" así se llamaba el colegio..., Centro educativo particular María Isabela del Álamo y valle...
― Entonces es posible que hayas tratado a la niña... pero... ¿entonces que tendría que ver su madre? ― pregunta.
― Ahí dice algo de incesto ¿verdad? ― pregunta a Fernando.
― Si, ― dice revisando la noticia ― aparentemente la esposa de Hilly le contó a un familiar que sospechaba que el mantenía relaciones con su hija... que horrible... eso despertó sus celos y... bueno, desencadenó la tragedia...
― Quizás... las pruebas de su hija daban a revelar abuso sexual... o algo y... ella lo mal interpretó, dios... ¿hay alguna foto de la niña? La verdad es que no nos dieron nombres, solo iniciales... es lo que me acuerdo.
― No, no hay fotos de la niña... solo de la esposa, de él..., nada más...
― Diablos, aun así... no puede culparme por eso, si el maldito abusó de su hija y por mí se enteró su esposa es su culpa..., yo solo firme un informe... ― dice ofuscada.
― Tu sabes bien cómo funciona la mente del ser humano, quizás el perder a su hija, su esposa... al verse descubierto se llenó de ira, rabia... quiso buscar venganza..., si desarrollo una conducta psicopática, antisocial pudo planearlo paso a paso, meticulosamente... hasta el momento de actuar..., si no superó la perdida..., pudo simplemente trastornarse...― le dice. ― pero algo debió llevarlo a sus acciones tan macabras, mató a un niño, solo por odio... es un psicópata...
Ambos ignoraban el verdadero tras fondo de la situación que rodeó al doctor Hilly, la realidad de los sucesos, pero Amanda no necesitaba más, solo saber quién había destruido su vida.
― ¿Qué piensas? ― pregunta Fernando.
― Que ahora que se quién es... ― toma la copia que había impreso ― donde trabaja... haré que se arrepienta de lo que me hizo... ― dice con seriedad y observando la fotografía del doctor. ―...voy a acabarlo... ― levanta la mirada y mira a Fernando, dejando ver su expresión de dureza y de seguridad en sus palabras.  
No fue difícil para Fernando darse cuenta de que lo que decía Amanda era verdad, como su amigo de años comprendía su dolor, pero como especialista en salud mental sabría que no podía simplemente dejarla seguir pensando de esa manera.
― Amanda, sé que eres una persona inteligente y sabrás perfectamente que hacer..., ― se pone de pie ―... solo no quiero que te conviertas en alguien peor... de lo que es el que te hizo todo este daño..., la venganza es un sentimiento efímero, luego de que logras tu objetivo solo queda un vacío enorme en el alma... es por eso que los Obsesivos crónicos o sus derivados al perder ese punto en el que concentraban su obsesión suelen perder las ganas de vivir, se ven... solos, perdidos..., la idea de ¿y ahora que más hacer? Y la imposibilidad de responderse les causa depresión y eventualmente se matan..., tu sabes de eso, a veces es mejor... dejar que las autoridades se encarguen..., pero tú decides, ― de acerca a ella y le coloca la mano en el hombro. ― Tengo que trabajar, si me necesitas sabes dónde encontrarme.
Amanda se quedó ahí sentada pensando algunos minutos más, luego de eso continuó con sus tareas del día. Mientras pensaba en que haría.
Esa noche al llegar a casa Aldo, ella se encontraba en el sofá de la sala muye pensativa.
― Hola, amor ― le dice este entrando al apartamento ―, ¿Qué tal tu día? ― dice acercándose y dejando el pastel en la meza de centro, le da un beso entonces y se sienta a su lado.
― Hola, bien, algo largo... ― le sonríe.
Aldo no pudo evitar pensar que algo andaba mal por la expresión de Amanda.
― ¿sucedió algo fuera de lo normal? ― pregunta este.
― ¿Por qué lo dices? ― pregunta Amanda.
― Tu expresión, es diferente... ¿todo bien, amor? ― dice algo preocupado.
― A decir verdad si, ¿crees que pueda decirte algo? pero prometes comprenderme... ― dice con seriedad.
― ¿Qué ocurre? ― pregunta alejándose un poco para observarla mejor.
― Andrés Villac, no es el asesino de Abel,... ― comienza.
Aldo la escuchó atento durante toda la confesión que ella hacía, de haber buscado a Andrés en la cárcel, averiguado más afondo el crimen de Henry Santos, haber hablado con Eduardo y haber descubierto la verdad detrás de todo lo que sucedió, incluyendo lo de su juicio, el asesinato y secuestro de Abel y la noche en que la encontraron en el callejón. Y le reveló que descubrió a la persona tras todo eso: Emerson Hilly.
Aldo se quedó frio, esperaba el momento en que ella le dijera que sabe que él estaba detrás de todos esos actos también y que la había estado engañado también. Pero ella ignoraba esa verdad.
―...Se dónde encontrarlo y pienso ir tras él... ― le dice Amanda con seriedad.
― Pensé que... de verdad habías pensando en dejar todo atrás, comenzar de nuevo... ― dice poniéndose de pie ― ¿no te das cuenta que esto solo te traerá más problemas? Todo lo que has descubierto será muy difícil de probar, no hay manera y aun así... ¿crees que es necesario que te exijas en más juicios y más problemas? Si es verdad lo que dices, ese hombre tubo todo planeado y no podrás probar lo que dices... ¿Qué pruebas tienes? ¿Su voz en tus recuerdos una noche en el callejón?... piensa Amanda... haya sido lo que lo impulsó... quizás sea mejor dejarlo ahí, comenzar de cero... ― se acerca ella le toma las manos ―... Los dos, juntos...
Ella se le retira las manos.
― Se trata de mi hijo, Aldo... mi hijo... ― dice extrañada. ― ¿Cómo me pides que lo olvide y me vaya?  
― Esta muerto... se fue... ¿Qué hará de diferente si ese hombre está preso o lo matas? Dime...
― No puede quedarse impune... ― dice poniéndose de pie ―, llegare hasta el final de esto, mi hijo, a pesar de estar muerto, necesita ser vengado, su muerte no quedara así como si nada.... Hay un hombre preso, es un monstruo, pero fue inocente de su asesinato... y eso no es justo... Emerson Hilly enloqueció y decidió vengar a su hija... yo haré lo mismo... esto no se va a quedar así...
― ¿Qué sentido tiene? ¿Vas a matarlo? ¿Torturarlo? No eres una psicópata... eres una mujer dolida pro un suceso de su pasado... debes...  
Amanda lo interrumpe.
― ¡No me psicoanalices! ― le grita. ― No estoy loca... estoy muy consciente de lo que voy a hacer... voy a llegar al fondo de todo esto... quiero que me vea a la cara y me diga porque me quitó a mi hijo... y una vez que me lo diga, lo voy a matar... ― le dice.
― No dijiste que fue por el informe que firmaste...
― Eso es lo que presumo, pero solo él sabe la verdad... el tras fondo de todo...
― Amanda, mi amor... ― le dice acercándose ―... por favor, hemos avanzado mucho... estamos juntos, te amo... no hagas esto, vámonos... adelantemos el viaje, vayámonos mañana mismo... comencemos una vida nueva, seamos felices... ― le dice intentando tomarla de las manos.
― ¡No! ― dice ella apartándose. ― Esto es más importante... ― le dice.
Esas palabras encallaron muy dentro de Aldo, quien nuevamente sintió en su corazón el dolor de las dos ocasiones anteriores en que Amanda lo había colocado a un lado, como si no fuera algo importante, como si simplemente todo lo que hizo hubiera sido en vano, su amor, su compañía, todo era menos al lado de un niño muerto, de una venganza, entonces se dio cuenta de que nuevamente lo habían herido, la misma mujer.
Solo respiró profundo mientras su corazón perturbado se rompía en pedazos y su mente perdía completamente el interés emotivo por esa mujer que estaba frente a él, por la cual no sentía más que un odio tremendo las ansias de acabarla con sus manos, verla sufrir, se arrepintió de haberla ayudado, de haberle dado hogar, de haber pensado en darle una oportunidad de vivir y de ser amada.
― Ok..., si quieres hacer eso, hazlo... ― le dice sin expresión en el rostro.
― Aldo, yo...
Aldo no la dejó explicar nada, la interrumpe bruscamente.
― No quiero escuchar explicaciones que para mí no tienen razón de ser, si decidiste eso, ve y hazlo... yo mañana mismo viajaré lejos..., no me quedaré para ver como regresas a la podredumbre... mis esfuerzos por ayudarte no dan para más...
― Mañana mismo me iré, Aldo, no te preocupes... ― le dice y se va a la habitación. ― Gracias por todo, pero esto es, incluso, más importante que mi propia integridad...
Aldo se sienta en el sofá en silencio, no dijo nada el resto de la noche, no hablaron, no se dijeron nada. Cuando Amanda despertó al día siguiente Aldo ya no estaba en casa, le dejó en el mueble al lado de la puerta un sobre con dinero y una nota:
"Siempre te amé, desde que te conocí, pero ya entendí que no sirve de nada seguir preocupándome por alguien que nunca valorara mis esfuerzos por demostrarle lo que soy capaz de hacer por ella, adiós Amanda, adiós para siempre, te dejo dinero para que puedas movilizarte y logres llegar a tu fin, sé que lo lograras."
Aldo sabía que si Amanda encontraba a Hilly, este la mataría sin dudarlo, puesto que el hasta el día de hoy pensaba gracias a Aldo que ella había muerto esa noche en el callejón.
Amanda cogió el sobre con el dinero, el cual necesitaría e ignoraba que Aldo lo había dejado con la clara intención de que ella llegue hasta donde Hilly, había una gran cantidad suficiente para poder movilizarse en las siguientes semanas.
Amanda entonces cogió una mochila y colocó solo lo absolutamente necesario y partió de la ciudad rumbo a Álamo para comenzar lo que aún no sabía cómo terminaría.
EL largo viaje en tren le ayudó a pensar, a planear bien lo que iba a hacer, iba a destruir la vida de Hilly y sabía cómo hacerlo.
Entonces le envió un mensaje de texto, en el cual le comunicaba que en los siguientes meses, su vida a va convertirse en un infierno.
Lo primero que haría Amanda sería buscar a Hilly en el hospital donde estaba trabajando, EL central del Álamo, un enorme hospital en la ciudad, en donde él había trabajado ya desde hace muchos años, con la excepción de los últimos 3 donde viajó a Catalina y estuvo ejerciendo ahí.
Lo esperó fuera del hospital, a las 2 de la tarde lo vio salir del hospital rumbo a la cafetería, confirmando así que ahí trabajaba. Más tarde lo vio salir en su auto del estacionamiento de personal médico, lo siguió en un taxi hasta su casa.
El doctor vivía en un barrio residencial a una hora del hospital, en una enorme casa de 4 plantas con dos enormes jardines en la parte frontal y posterior, una residencia que se diferenciaba rápidamente del resto por su gran tamaño, aunque no por eso las demás no eran enormes y elegantes, sin duda era un vecindario de gente importante, ahora que sabía dónde lo encontraría, debía seguir con el resto de su plan.
Esa noche se quedó en un hotel en la ciudad, uno barato, puesto necesitaba solo donde quedarse a dormir mientras pensaba en sus acciones.
Lo primero que hizo a la mañana siguiente fue dirigirse al C.E.P. "María Isabel del Álamo y Valle". Necesitaba obtener los registros escolares de Annabela Hilly, parte de su plan consistía en obtener esos registros.
No le fue difícil presentarse en el prestigioso y exclusivo colegio, identificarse con su licencia de Doctora y solicitar una reunión con la directora.
Como era evidente los historiales de los estudiantes eran material privado y no se les permitía el acceso a cualquier persona, por lo que Amanda utilizó otro medio para acceder a ellos.
―Necesito unas copias de los informes que presenté hace años cuando examiné a algunos de sus alumnos, es por motivos de empleo, vengo desde muy lejos, puesto que son necesarios para un trabajo ― explicó, ― tengo toda la información necesaria que aseveran que yo fui la Dra. Que firmó los informes en la campaña del 2007. ¿Podría darme una copia de esos informes? Puede ser de cualquier alumno, pero que hayan estado en esa campaña...
― ¿y por qué necesita esos archivos? ― pregunta la directora. ― esta íntegramente prohibido entregar documentos de los alumnos, aunque estos ya no estén estudiando.
― Si, lo supongo, pero los nombres de los alumnos no estaban en los informes, solo sus iniciales, además puede ser de cualquiera, no tengo interés en alguien en especial, ― le miente, ― solo necesito unos cuantos informes que aseveren que trabajé aquí en esos tiempos, es para hacer una historia de mis trabajos, ya sabe una historia clínica de todos mis pacientes, aunque no fui terapeuta de algún alumno, pues ayudé a diagnosticar, ya sea para descargar o concluir la presencia de alguna anomalía en la conducta de los niños... ¿recuerda usted algo... que haya sucedido con algún alumno? Se de algunos colegas que encontraron casos que exigían tratamiento para evitar problemas en el futuro.
―Pues no, todos nuestros alumnos tienen el taller psicológico a su disposición, por esa razón los problemas de conducta son mínimos, somos uno de los centros educativos con el más bajo índice de problemas de abuso, interno y externo, por la preocupación e interés que le damos a los alumnos... ― expresa sonriendo.
Era claro que el caso de Annabella Hilly había sido aislado de la historia del colegio, un caso así representaba una mala imagen, una alumna con índices de abusos sexual, cuyo principal culpable era su propio padre, no tendría porque relacionar directamente al colegio, pero al ser ella alumna obviamente se convertía en referente.
― Bueno, me alegro que así sea, pero tengo aquí ― dice entregándole un folder ― todos los referentes profesionales y académicos necesarios para certificar la petición de esos archivos, como sabe la integridad del alumno quedara en secreto, hay dos números referenciales a los cuales puede llamar para confirmar mis datos si es que lo necesita hacer, aunque confió en que no sea necesario y no haga de este simple proceso algo más burocrático, que en todo caso no me interesa hacer, lo que necesito es solo una copia de un archivo.
La directora revisa los archivos que Amanda había descargado de su correo electrónico, parecía todo estar en orden, así que luego de pensarlo unos segundos responde:
― Ok, me quedaré con estos archivos y les sacaré una copia, solo por el protocolo a seguir, ya sabe, obedecemos a una orden magisterial y estamos en constante observación... ― se pone de pie.
Amanda también.
― He... por cierto, pienso mudarme a la ciudad y tengo un niño de 10 años ―le dice― ¿Qué requisitos necesita el para ingresar aquí? Sé que este es un excelente centro educativo.
― Ah..., bueno, el modo de ingreso es muy exigente... no cualquier alumno puede ser parte de este plantel... ― dice deteniéndose.
Amanda se acerca a la puerta como invitando a la directora a seguir, esta avanza entonces.
― ... Bueno, creo que mi niño puede ser buen postulante, tiene notas altas en su colegio, es solo que por motivos de trabajo, debo cambiarlo ― le dice y sale con ella por la puerta de la dirección rumbo a la sala de espera fuera de la oficina de dirección.
―Debe tener un promedio general alto... ― le sigue explicando.
Amabas salen por un pasillo.
La directora avanza hasta llegara a la biblioteca del colegio, una enorme estancia del edificio que conservaba muchos libros modernos y clásicos al servicio de los alumnos. En la parte trasera había una oficina en la que se guardaban los historiales de los alumnos.  
Una habitación llena de anaqueles y archiveros, en donde guardaban los expedientes de los alumnos, desde sus primeras notas hasta las finales, así como reportes y todo lo relacionado a su estancia en la institución, tanto de los que han terminado la etapa escolar como los que se encuentran en proceso de la misma.
Mientras conversaban acerca de las modalidades de ingreso a la institución, ambas ingresaron a esta oficina, la directora mas preocupada en informar a Amanda de los papeleos que debía hacer, así como de los pagos que debe realizar la guio hasta la biblioteca y hasta el área de historiales estudiantiles no se preocupó en que la psicóloga entrara con ella.
Ya en el interior.
― Creo que el dinero no es problema ― dice Amanda ― puedo pagar lo que sea necesario, solo quiero mi niño tenga la mejor educación posible.  
― Pues entonces esta es la mejor alternativa, en esta ciudad al menos, no encontrara un mejor colegio, además nuestra educación está al nivel pre universitario... ― Como ve todos estos estantes guardan historia de nuestros alumnos de muy alto nivel, de los cuales desde ya más de 30 años vienen convirtiéndose en líderes en nuestro país... ― dice avanzando entre los anaqueles, buscando las historias de los alumnos del año 2007, Amanda va tras ella.
― Pues entonces cuando me mude a Álamo traeré todos los papeles de mi hijo... ― dice sonriente.
La directora se detiene frente a unos altos anaqueles con la fecha "2007―2008" en la parte superior, a la ves subdivididos por secciones de la "A", a la "Y", en cada fila de archivos, una serie de carpetas en las cuales se conservaba los archivos de los alumnos, como boletas de notas, reportes, logros, y diversos documentos que hayan sido tramitados a lo largo de sus estudios.
― Las secciones que... en ese tiempo participaron de la campaña fueron todas estas ― dice señalando las carpetas de la parte superior e inferior del anaquel.
― Esos son todos los que estudiaron ese año escolar, ¿los que abandonaron o se cambiaron también los conservan? ― pregunta Amanda.
― Esos están en otro grupo― dice señalando hacia el rincón de la habitación de forma inconsciente ―, a lo largo de los años algunos alumnos por motivos personales han dejado nuestra institución, y siempre solemos conservarlos puesto que a veces los piden para poder acceder a otras escuelas, pero las mantenemos separadas.
― Entiendo, bueno... ¿Dónde buscamos? Yo le ayudo directora... ― dice Amanda.
― Ok, no debería haber ingresado, pero ya estando aquí... en esos archivos puedes buscar, esas secciones participaron de la campaña, los informes psicológicos deben estar en sus historias... ― dice la directora.
Amanda comienza a buscar, aunque sabía que los archivos de Annabela Hilly no estarían ahí, puesto que no acabó su educación, se encontraría en otra sección de anaqueles, debía crear una distracción.
Amanda coge entonces una carpeta, "Marisol Salazar Puente", revisa en anexos y efectivamente había un informe psicológico.
― Este tiene mi firma, ― dice Amanda ― ¿podría sacarle una copia, directora? ― dice dándole el archivo.
―Por supuesto, venga conmigo... ― dice tomando la carpeta y avanzando rumbo a la puerta.
Amanda debía pensar en algo rápido.
Lo único que se le ocurrió fue empujar uno de los anaqueles haciéndolo caer de lado.
El fuerte sonido sorprende a la profesora quien voltea rápidamente preguntándose qué sucedió.
Los archivos del estante cayeron al piso fuertemente, empujando otro anaquel que también calló con una especie de efecto dominó, las carpetas quedaron por el piso, al igual que muchas hojas y folders de los estantes.
― ¡dios mío! ― exclama. ― ¿está bien, Dra.? ― pregunta.
― Si, si... no sé qué sucedió ― dice Amanda fingiendo. ― creo que una de las bases estaba mal, traiga a alguien para poder levantar esto ― dice acercándose e intentando recoger algunos documentos.
La directora víctima de la sorpresa hace exactamente eso.
― Regreso en unos instantes, voy por el conserje para que levante todo esto, dios mío que vergüenza... hay que revisar estos anaqueles... ― dice saliendo de la habitación.
Inmediatamente Amanda se dirige al fondo de la habitación, ahí había un anaquel más al final "Traslados y dados de baja" pero por el impacto de los anaqueles que cayeron habían tirado algunas carpetas, rápidamente revisó entre las carpetas ahí en el suelo, puesto que todos los archivos de la "A" a la "K" habían caído también.
Buscó y busco: Hilly, pero no encontraba nada, se habían mezclado algunas hojas.
La directora luego de unos instantes ingresa con dos hombres, uno de ellos el encargado de la limpieza, el otro un profesor de educación física.
― No se preocupe directora, vamos a levantar todo esto ― dice el profesor de educación física.
Amanda sale de la parte de atrás.
― Se han mezclado algunos papeles, directora, por eso no he movido nada ― dice mostrando preocupación ―, así que mejor con mucho cuidado vea cuales pertenecen a que alumno... es una pena...
― No se preocupe, Dra. Ya los hombres aquí se encargan... ―dice con aceptación ―... más bien venga conmigo, saquemos las copias que necesita. ― le dice y sale de la habitación.
Amanda se despide asintiéndoles a los dos hombres que ingresan, ella va tras la directora entonces.
Luego de que recibe las copias y conversa con la directora acerca de los métodos de ingreso y le da alguna proformas y modelos de solicitud Amanda se retira de la institución.
Mientras se aleja del enorme colegio por la avenida revisa su celular, con el cual había fotografiado el informe de Annabella ErikaHilly.
― Salió perfecto... ― dice sonriendo.
Había fotografiado los informes en buena calidad, pudiendo ser leídos de manera fácil.
La primera parte de su plan había comenzado.
― ¿Hola? ¿Manual Magallanes? ― pregunta por teléfono.
― Sí, soy yo ― responde.
Manuel Magallanes era un conocido periodista en la ciudad Álamo, había llevado el caso del Dr. Hilly, así como el del suicidio de su esposa y la muerte de su hija. Era un periodista bastante obstinado y crudo que no temía decir las cosas que descubría, por lo que Amanda consideró que dándole las pruebas de Erika Hilly había sido abusada sexualmente este las revelaría a los medios.
― Tengo pruebas de que Annabella Hilly, la hija del Dr. Emerson que murió quemada viva por su madre, había sido abusada sexualmente, y que lo que se especulo acerca de una relación incestuosa entre el doctor y su hija no son del todo falsas... ― le dijo Amanda.
Para Manuel esto era de primera plana, pero como todo periodista debía confirmar todos los datos y la información dada.
Confirmaron una cita para esa tarde, Amanda asistió y accedió a ser entrevistada por Magallanes.
Cuando ella le enseño los informes y se presentó e identificó como la psicóloga que había firmado esos informes fue suficiente para el periodista, tenía lo que había buscado hace mucho, una forma de confirmar que el Dr. Hilly era un pederasta que abusaba de su hija.
― Con estas pruebas podremos desenmascarar a HIlly ― dijo el periodista, ― siempre tuvimos la duda del por qué Rosaura quemaría viva a su hija, ahora sabemos que la llevó a la locura...― dice sonriendo.
Amanda le entregó las fotografías y le dijo al periodista que no revele su identidad por seguridad, luego de eso se fueron.
Era cuestión de esperar.
En las siguientes semanas la prensa destrozó al D. Hilly, los tabloides lo bombardeaban con titulares como "Se descubre secreto mórbido de la familia Hilly", "Conocido Dr. De la ciudad acusado por familia de su esposa por haber causado la locura de su esposa", "Dr. Emerson Hilly mantenía relaciones incestuosas con su fallecida hija, las pruebas lo delatan".
El Dr. Hilly no podía confrontar dichas acusaciones y persecución de la prensa y el rechazo de la familia de su ex esposa quien lo acusaba de causado la desgracia de la familia, las pruebas mostradas, el informe psicológico completo incluso fue analizado por otros especialistas, incluyendo los resultados del examen realizado por la niña, todo indicaba presencia de abuso sexual, el Dr. Hilly y sus abogados alegaron que esas pruebas fueron firmadas por una doctora cuya licencia fue revocada por mala Praxis, pero el daño ya estaba hecho, todos en el Álamo pensaban que el Dr. Había abusado de su hija.
Hilly estaba desesperado, no sabía cómo limpiar su honor, incluso su trabajo estaba en riesgo, los trabajadores que estaban a cargo del cuidado de Erika en su casa comenzaban a verlo de forma extraña, se preguntaban si el amor con el que el cuida a su hija obedecía a solo un amor de padre o algo más.
EL doctor Hilly no comprendía quien podría estar tras todo esto.
EL estaba seguro de que Amanda había muerto, Aldo se lo confirmó hace muchos meses atrás, por lo que el continuó con su vida, así que lo relacionó con un complot de parte de la familia de Rosaura que siempre pensó mal de él.
La honra del doctor Hilly poco a poco quedó por los suelos, imágenes privadas de él y su hija comenzaron a filtrarse, la familia de Rosaura facilitó fotografías y videos en donde un simple gesto del amor del doctor Hilly para con la entonces pequeña Annabela era para la prensa algo mórbido que desencadenaba una lluvia de hipótesis y críticas.
El Dr. Demando al periódico para que revelaran las fuentes que facilitaron dichos archivos, pero no sería fácil, el cirujano pronto comenzó a relacionar la situación con el mensaje que le habían enviado hace algunas semanas atrás amenazándolo, pero había borrado el mensaje, por lo que no pudo utilizarlo como prueba de algo, solo sus abogados sabían de eso, pero sin pruebas no era más que saliva.
Durante esas semanas Amanda se encargó de mantener vigilado al doctor, eventualmente se paseaba por el frente de su casa en las mañanas, otras ocasiones durante las noches, tratando de encontrar algo para perjudicarlo, finalmente algunas semanas después se percató de algo.
Notaba que en las mañanas personal médico ingresaba por la parte trasera, y se retiraban por las noches llevando, eventualmente, unas bolsas negras, comenzó a pensar que quizás Hilly sufría de alguna enfermedad y que dentro de esas bolsas podría haber algo de interés.
Una noche, cerca de las 10, siguió a una mujer que salió de la casa de Emerson con una de esas bolsas negras, la siguió hasta su paradero algunas calles de la casa de Hilly, la mujer tomó un taxi y partió, Amanda la siguió en otro taxi.
La mujer se dirigió a otro distrito en la ciudad a unos 45 minutos, al bajar caminó algunas calles, en ese barrio, Amanda la siguió también, entonces la ve entrar a un callejón, luego de unos segundos salió ya sin la bolsa negra.
Amanda la vio cruzar la pista y dirigirse a un edificio de apartamentos bastante módico, entonces se dirige al callejón y busca en el contenedor la bolsa, ahí estaba, la coge y abre con un trozo de cristal que encontró ahí.
― ¿pero qué es esto? ― dice confundida.
En el interior de la bolsa habían vendas sucias, ensangrentadas, cajas vacías de cremas para quemaduras, cajas con inyectables usados, cajas de morfina, bolsas de suero vacías, así como desinfectantes, antialérgicos y antibióticos potentes.
Amanda se preguntaba por tiraría esto a la basura y tan lejos de su casa.
Sin perder tiempo decide averiguarlo.
Esperó un tiempo prudente hasta que la misma mujer regresará a ese callejón, calculó que una vez a la semana como mínimo ella salía de la casa con esas bolsas, la esperó entonces en la oscuridad del callejón.
Cuando la mujer se acercó a tirar la bolsa negra, Amanda la sujeta desde atrás y le coloca e revolver que aún conservaba en la cabeza.
―Si te mueve so gritas te volare la cabeza, así que cállate y responde lo que te preguntaré...― le dice sujetándola fuertemente.
La mujer muy asustada asienta y levanta las manos.
― No me mates... llevare todo, solo tengo mi cartera con un celular y unos billetes... peor no me mates... ― le dice asustada.
― No quiero dinero, solo responderás unas preguntas... ¿ok? ― repite.
― Si..., si... yo respondo... ― dice entre lágrimas y temblando.
― ¿Qué hay en esas bolsas? ― pregunta Amanda.
― Basura..., cajas de medicinas, vendas sucias... algunas jeringas... solo eso... ― responde.
― ¿A quién pertenecen? ¿Quién es el paciente? ― pregunta.
La mujer demora en responder unos segundos, Amanda le presiona el arma contra la cabeza y le presiona el cuello.
―¡¡Responde!! ― le dice.
La mujer entonces responde:
― De una paciente... muy grabe... soy enfermera, es mi paciente... yo la limpio y le doy sus medicinas... ― le dice.
Amanda hasta ese instante no lograba entender nada.
― ¿Qué tiene que ver con Emerson Hilly? ― pregunta.
Nuevamente la enfermera se queda en silencio, Amanda la presiona nuevamente para que hable.
― Ok... ok... es que me prohibieron hablar de eso...― responde.
― ¡¡Responde!! ― le grita.
― Es la hija del doctor... Annabela... ― le dice.
Amanda se queda sorprendida al escuchar esa revelación.
No podía creer lo que escuchaba.
― ¿Cómo que su hija? Ella está muerta... murió hace 6 años... ― dice confundida.
― No, eso es lo que él hizo creer a la prensa..., la verdad es que la ha mantenido en secreto..., la niña no murió, solo está gravemente herida... hasta el día de hoy su estado es grave... el doctor hace hasta lo imposible por... mantenerla viva, pero... cada vez es más difícil, el doctor esta obsesionado con ella... ― le revela.
― Mierda..., es un enfermo, demente... ― dice Amanda.
― Por favor no me mates..., yo no he hecho nada malo... ― dice la enfermera.
― Te dejaré ir, pero debes ayudarme en algo...― le dice.
― Ok, ok... pero no me mates... hare lo que me pidas. ― dice muy nerviosa.

Continua capitulo 6
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En los siguientes meses- Parte 5
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