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 EL CAMINO DE LA ESPERANZA

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MensajeTema: EL CAMINO DE LA ESPERANZA   Vie Mayo 09, 2014 8:09 pm



A los que viven de sueños; locos privilegiados que conocen las alturas

Capítulo I

El viento de marzo soplaba enfurecido arrasando todo cuanto encontraba a su paso; parecía estar peleado con el mundo y querer borrar las huellas de la historia. Mientras, la Madre de todas las madres, la Naturaleza, se disponía a alumbrar cuanta vida la tierra pudiese acoger. Por un momento se detuvo y contempló el planeta con todos sus hijos. Pudo ver cómo estos se hacían daño invadidos por los peores sentimientos que se puedan tener: la Envidia y el Egoísmo. Entonces lloró desconsoladamente y se dijo:

-¿Más vida?... ¿Para qué alumbrar más vida si la que hay se destruye?.

Angustiada cerró las puertas de su corazón, llegando el eco de los portazos, en forma de terremoto, hasta el último rincón de la tierra. Era el principio del fin...





Capítulo II

A la mañana siguiente Pablín se levantó repleto de energía, tomó su taleguilla y después de escuchar los últimos consejos de Mister Panda y despedirse de los demás ositos, se puso en camino. Yo le seguía desde las nubes y aunque él no podía verme, podía sentirme.

Iba Pablín pensando en la Madre Naturaleza, se preguntaba por sus misterios: la profundidad de los océanos, la firmeza de las montañas, lo fértil de la tierra al se cosechada... y en esa disquisición entro en El Bosque de los Búhos. Enseguida se dio cuenta de lo mucho que todo había cambiado; ese silencio no era normal, sintió un poquito de miedo, miró a su alrededor y se repuso diciendo:

-No es el momento de asustarme, aún me queda un largo camino por recorrer.

Dicho esto, un apabullante ruido en la rama de los árboles le congeló el corazón, la vista se le nubló y sobre él se abalanzó una negra y peluda bola de carne que...



Capítulo III

La noche llega al bosque dulce y serena, nos arropa con su manto, nos acuna con la brisa y nos va cantando una nana. Se convierte en fiel confidente de sueños y desvelos; abnegada tutora del descanso e inspiración de poetas.

¡Pobre noche! A ti que velas por quienes duermen, te utilizan quienes nunca descansan.

Así la Envidia y el Egoísmo, ocultándose en la oscuridad de la noche, buscaron la forma de impedir que Pablín siguiera adelante con su misión. Para ello recurrieron a la Discordia, quien a su vez hizo llamar a la Trampa y al Engaño; todos juntos, después de examinar la situación, eligieron para, enemigo de Pablín, a su mayor aliado: un perverso hombre llamado Trueno. Y sin demorar ni un solo instante, se dirigieron a su cabaña.

Trueno es cobarde, envidioso, egoísta, mezquino, alimenta la Discordia entre quienes le rodean, se sirve de la Trampa y se divierte con el Engaño. Vive en una mísera cabaña a las afueras del Bosque de los Búhos, no soporta la felicidad de sus vecinos y disfruta destruyendo lo que otros construyen...



Capítulo IV

...Entre saludos, juegos y bromas, Pablín y Gussi se acercaban a la salida del Bosque de los Búhos, sin darse cuenta de que cada uno de sus movimientos era vigilado a distancia por el perverso Trueno.

Trueno se sentía muy seguro, pues sabía que tanto Gussi como Pablín eran dos indefensos animalitos que difícilmente podrían escapar de los peligros a los que él podía someterles.; pero aún así, siendo precavido por cualquier cosa que pudiera pasar, prefirió no intervenir directamente y dio indicaciones a sus tres engendros, Pi, Ti y Clin, para que atrapasen al pequeño osito.

Los tres se hallaban escondidos en un recodo del camino viendo como se acercaban Gussi y Pablín. Ti estaba impaciente por pasar a la acción, es el más envidioso, pero Pi y Clin le retuvieron.

Cuando los dos amigos llegaron al recodo donde se ocultaban los tres engendros...



Capítulo V

...Todos comenzaron a trabajar. Pablín, Pipo y Nico escogían los troncos de madera más apropiados para construir la balsa. Y Trueno, viendo lo que preparaban los ositos, fue en busca de quienes le podían ser útiles una vez que estuviesen cruzando el río.

Los tres trabajaban felices, iban amontonando troncos de madera hasta juntar los necesarios. Luego, los fueron uniendo y así quedó la balsa lista para navegar. La llevaron al agua, subieron en ella y apoyándose en una larga vara, con la que marcar el rumbo, comenzaron la travesía.

Pablín iba emocionado, era la primera vez que navegaba y le parecía fascinante:

-¡Pipo, Nico! Es la primera vez que subo en una balsa y resulta emocionante.

-A mí también me gusta -dijo Nico.

-Cuando todo esto haya pasado -continuó Pipo-, construiremos un gran barco de vela y junto a Mister Panda, Fifí y Tolón navegaremos por el cauce de este río hasta llegar al mar.

-¡Sí, Pipo! -exclamó Pablín- Yo nunca he visto el mar.

-Pues pronto lo vas a ver -aseguró Nico.

Entre sueños y proyectos, los tres ositos en su modesta embarcación, se fueron adentrando en el río. Sin darse cuenta, se encontraban rodeados por media docena de feroces y hambrientos cocodrilos...



Capítulo VI

...No había elección; a su espalda la tragedia, enfrente el abismo, y corrió, corrió con todas sus fuerzas hasta estrellarse en los brazos de aquella voraz planta con hambre atrasada, era como una mosca atrapada en la tela de una araña. Cada tallo era una garra que le transportaba de un lado a otro buscando las fauces de la carnívora. Gritó pidiendo socorro a su amigo el zorro, pero éste se reía estruendosamente. Suplicó, pero no había nadie que pudiera escucharle. Se encontró con la enorme boca abierta, sujetó las mandíbulas con todas sus fuerzas para evitar que se lo tragase, se bañó en baba viscosa; el pestilente hedor que soltaba le producía náuseas, al fondo se divisaba una garganta ancha y profunda donde cabían dos como él, aún así podía escuchar las risas del zorro, y sacando fuerzas de la rabia que sentía, le pudo gritar:

-¡Me has engañado!

El zorro se reflejó en el fondo de la garganta espetándole en la cara:

-¡Yo soy el Engaño!...



Capítulo VII

...Fue hasta las puertas, abrió una y vio el mar, era la primera vez, entonces se acordó de Pipo y Nico. Se habían prometido ir al mar cuando esta aventura acabase. A lo lejos un barco de vapor navegaba derecho hacia él, le hizo señales con la mano, pero una ola se estrelló contra su cuerpo haciéndole cerrar los ojos y cuando los volvió a abrir ya no había mar y el barco se pudría encallado en el fango. Abrió otra puerta, de nuevo la nada. Abrió otra, pero rápidamente la tuvo que cerrar para que no le alcanzasen las balas, era la guerra. Abrió otra y allí estaba la nada. Abrió otra, y le aturdieron los lamentos de una tribu indígena enjaulada y desposeída de su bosque que ya había sido talado. Abrió otra, y una vez más, la nada. Abrió otra y el fuego. Abrió otra y, de repente, unas garras tiraban de él arrastrándole al vacío. Iba a caer cuando la mano de Brancil, el ermitaño, le sujetó, y como si fuese una de sus marionetas le sentó en una vieja mecedora...



Capítulo VIII

...Pero si la perseverancia es una virtud, pudiera ser que aquel malévolo hombrecillo fuese la única que poseía. Trueno había esperado mucho tiempo la llegada de Pablín y desde que percibió su presencia no dejó de quitarle el ojo de encima. Controló todos y cada uno de sus movimientos y esta vez estaba convencido de que su plan no podía fallar.

Apenas había caminado unos metros el pequeño osito cuando, entre los matorrales, fueron apareciendo unos afilados colmillos, seguidos de unos despiadados y fríos ojos grises, que le hicieron temblar al verse en medio de una manada de lobos. Esta vez no había escapatoria; pensó que no siempre la suerte le podía sonreír. Ya había sido muy generosa con él en varias ocasiones. Estaba solo entre los lobos que, amenazantes, avanzaban sigilosamente...



Capítulo IX

...Jeremías volaba a la deriva, los fuertes vientos le habían sacado de su ruta y arrastrado hacia ese lugar que no figuraba en ninguna de sus cartas de navegación y lo peor de todo es que la brújula se había dislocado, y cuando volaba en dirección norte le indicaba el sur. Total, un completo desastre, pero eso a él le importaba poco porque iba en busca de nuevos mundos y presentía que los estaba descubriendo. Cuando vio a Pablín se le alegró el corazón, éste le saludaba entusiasmado. Y Jeremías, cansado de volar solo durante tantos días, invitó al pequeño osito a subir al globo, cosa a la que Pablín no podía resistirse, y sin pensarlo dos veces, tomó impulso y en un abrir y cerrar de ojos saltó del arco iris al cesto, olvidándose la flauta, para reunirse con aquel loco y maravilloso navegante.

-¡Qué maravilla! Estoy subido en un globo.

-Sé bienvenido -dijo Jeremías-. Lúberton I (así se llamaba el globo), y su humilde capitán se alegran de tenerte abordo...



Capítulo X

...Sus enemigos de siempre ni le olvidaban ni se daban por vencidos, estaban resueltos a seguir adelante para conseguir sus propósitos; por lo que la Envidia y el Egoísmo fueron a llamar a las puertas de Rayo, hermano gemelo de Trueno y de iguales sentimientos.

Rayo se sintió halagado por se elegido para algo tan perverso y les dio las gracias por la oportunidad que le brindaban para demostrar lo malvado que podía llegar a ser, y asegurándoles el éxito de la empresa se despidió y comenzó su persecución intentando ganarle tiempo al tiempo.

Al igual que Trueno, Rayo es mezquino, miserable y cobarde. Incapaz de correr el menor riesgo y utilizando su desarrollada astucia, que no inteligencia, se sirvió de dos no menos despiadados y vanidosos cazadores; ofreciéndoles como recompensa para su gloria un joven ejemplar de oso panda...



Capítulo XI

Las grutas de los duendes se encuentran en un lugar tan escondido que resulta imposible llegar hasta ellas sin la ayuda de sus pequeños habitantes. Cerca hay una aldea poblada de niños, que da sentido a todo lo que dentro de las grutas se elabora. Su interior está perfectamente dividido en tres partes: un taller, una dulcería y un hogar.

En el taller, los duendes fabrican cuantos juguetes son capaces de inventar, de todas las formas y colores. En las noches, cuando los niños de la aldea vecina duermen, se los dejan en las puertas de sus casas.

La dulcería está impregnada de agradables olores y sabores. Los bombones de chocolate se apilan en bandejas formando diferentes figuras de animales; en los pasteles de crema se dibuja una sonrisa; es fácil encontrar castillos de caramelo y de entre la nata sobresalen exquisitas nueces.

Al igual que con los juguetes, en las noches, los duendes llevan estos exquisitos dulces a la aldea de los niños y así contribuyen a que los días les resulten repletos de sorpresas.

Por último el hogar, apacible y sereno, donde fluye la armonía y se forma la convivencia. Allí, al término de cada jornada, los duendes se reúnen haciendo sólida su larga familia. Y es en el hogar donde los duendecitos esperaban la recuperación de Pablín...



Capítulo XII

Pinki es un perro vagabundo, sin una raza concreta y con la nobleza de su especie. Su cama la extiende donde le sorprende la noche, tiene por casa la arboleda, igual almuerza en la gruta de los duendes que cena en la aldea de los niños.

-¡Guau! ¡Guau! ¡Guau!...

Ladró Pinki avisando de que el camino estaba despejado y no había peligro de que aparecieran ni Rayo ni los cazadores.

Pablín se despidió de los duendecitos agradeciéndoles todos los cuidados que le habían dedicado y se llevó, para el camino, un sabroso pastel de crema.

Pinki movía alegremente la cola y saltaba feliz de un lado a otro. Iba con la seguridad de quien se siente capaz de superar cualquier inconveniente y eso a Pablín le producía mucha tranquilidad. Apenas caminados doscientos metros...



Capítulo XIII

Pablín se incorporó y comenzó a subir el montículo. Ya casi había alcanzado la cima cuando, volviendo la vista atrás, se encontró con la Envidia y el Egoísmo...

ALBERTO MARTI
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MensajeTema: Re: EL CAMINO DE LA ESPERANZA   Sáb Mayo 10, 2014 12:35 pm

Muy linda historia, Any. Me resultó un poco confuso seguir la trama de este texto, tipo fábula, pero el mensaje es bello. Recibe mis saludos,
José
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http://www.literaturadefogon.blogspot.com
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MensajeTema: Re: EL CAMINO DE LA ESPERANZA   Jue Mayo 15, 2014 2:20 pm

Fobio escribió:
Muy linda historia, Any. Me resultó un poco confuso seguir la trama de este texto, tipo fábula, pero el mensaje es bello. Recibe mis saludos,
José

 hada hada 

Gracias José por estar muchas veces son relatos que dan un
tipo de enseñanza solo tengo que aclarar que son cuentos
para niños con un aprendizaje para la vida.
un abrazo de Any
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