
Me abrazas y me dices que me quieres,
Me pides que nunca te olvide,
pero al llegar el alba tu imagen se desvanece,
y quedo aquí sola,
con el recuerdo de lo que fue
y ya no será jamás,
con el alma estrujada por el dolor
y los ojos sangrantes.
Me atormentas por las noches,
Pero mayor es el tormento del día,
En el que ya no te siento,
En el que me siento vacía.
Frio esta el lecho que otrora compartimos,
Roto el corazón que un día te entregue.
¿A quien debo culpar por perderte?
¿Al destino?
¿A Dios?
La vida te arranco de mi lado,
Dejándome rota, sin que de forma alguna
Yo pueda mitigar mi sufrir.
