Sentado tan solo, al menos eso creía. Sin esa soledad que tanto me atormentaba. Se fue alejando lentamente el día y brillaron mis ojos con la luz de saberte mi compañía. Estabas a mi lado tan lejos pero cerca aunque no frente a mí. Si de hecho te sentía tan cálida, tan sincera, como es posible superar esta fantasía sin sentirla realidad? Supe entonces que aunque no fui capaz de anticiparlo, ya lo sabía. Tan puro ese poco todo que me dabas. Solo soñado pero lo reconocí enseguida. Sentí que ya no lo soñaba porque sin pedirlo de ti lo recibía. Jamás espere el acercarnos mas sin movernos tu de allí y yo de aquí… Sin notar que la noche nuestros sueños cubría me regalaste un tesoro. Perdido en tus ojos, despierto me quede dormido en tu sonrisa. Contemplando tus ojos, los que llenaban mi ilusión de ser tú la dueña de mis días. Disfrutando la seguridad de sentirme vulnerable y frágil, cayendo sin salida en el abismo de tu mirada. Perdiéndome en la penumbra de tus sueños sin tratar siquiera de liberarme. Llenaste de sueños mis sueños y mis fantasías. Jugando a estar dormido aun en el sueño de saberte ahí, dejándome llenar de sueños hasta tus más oscuras pesadillas. Ya no reconocía mi propio corazón, Estaba tan lleno de alegría. La felicidad que me daba saberme casi responsable de tu risa y alegría.