En el pueblo donde yo vivía:
Se contaban historias al calor de la lumbre.
Una de ellas era el de un santo varón por las mujeres codiciado,
pero el nunca se casó con ninguna.
Decían en el pueblo que en las noches de luna llena se le veía ir al monte,
Al poco tiempo, los lobos empezaban a aullar y cuando eso pasaba al día siguiente se encontraban ovejas muertas desangradas.
Una noche se juntaron varios pastores para guardar las ovejas, al aparecer los lobos dispararon dando muerte a uno,
decían que ellos vieron como los mismos lobos se llevaron el cadáver.
Desde esa noche no se volvió a ver a ese hombre