Este cuento es de terror verdadero:
Iba yo por los caminos de los campos andaluces
Y me paré a tomar un bocata, cuandorepronto plaf
Mi auto se estropea
Pues como os cuento, yo iba a Madrid a seiscientos km de donde vivo.
Esperaba estar con mi familia de esa capital
Y mira por donde mi hermano de cuatro ruedas se avería.
Pues nada llamo a la grúa y me lo acercan al taller más cercano.
Un taller que estaba perdido en una carretera oscura y tétrica.
Me dicen que le tengo que dejar diez días para repararlo
Y yo que llamara un taxi hasta mi casa que estaba a 200 Km
¡Yo! Me pongo a mirar mi auto y miro al masa del taller, y a la carretera perdida,
en medio de ninguna parte.
Muerto de miedo saco la cartera y le digo al masa, que le doy lo que quiera si me lleva el coche a Málaga.
El menda me mira y mira la cartera y me dice, si quieres que te ponga una grúa hasta allí
me tienes que dar 200 pavos.
Yo acojonado se los doy y le digo pero voy contigo hasta mi casa,
me dice con cara de malas pulgas vale pero no molestes al conductor.
Coge el celular y llama a uno que cuando viene parece que ha salido de una tumba
me mira y me dice sube pringao.
Yo cojo a mi esposa y la pongo al lado contrario de el
Y yo a su lado.
Pringao ponte el cinturón me dice
Yo asustado me pongo el cinturón y con el mismo ato a mi señora y a mi perrita
Nos ponemos en marcha y cuando llevamos una hora de viaje le digo.
¿Oye Por qué vamos tan despacio?
Y él me dice, pues no te has dado cuenta que soy ciego PRINGAO
Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh