LETRAS Y ALGO MAS
Para poder interactuar en la comunidad, debes estar conectado,o registrarte.Tu cuenta será activada a la brevedad por un Administrador del Foro que hará llegar la activación a tu correo.,por lo cual ten especial cuidado en no equivocarte al registrar tu email sino no podrás ingresar al foro.
Te esperamos

LETRAS Y ALGO MAS

Un espacio diferente , para compartir y crear Registrado en Safe Creative
 
ÍndiceÍndice  PortalPortal  FAQFAQ  BuscarBuscar  RegistrarseRegistrarse  Conectarse  CONTACTANOS  

Responder al temaComparte | 
 

 VIAJE AL AZAR (Cap. 15)

Ir abajo 
AutorMensaje
Xanino
Escritor Muy Activo
Escritor Muy Activo
avatar

Femenino
Géminis Perro
Cantidad de envíos : 1247
Fecha de nacimiento : 29/05/1934
Edad : 84
Localización : Madrid - España
Fecha de inscripción : 30/11/2009

RECONOCIMIENTOS
Mención Mención: - a la excelencia en sus comentarios
Mención Mención:
Premios Premios:

MensajeTema: VIAJE AL AZAR (Cap. 15)   Sáb Jun 18, 2011 2:57 am



Uploaded with ImageShack.us

15

Continué camino por la N-634 sin apenas fijarme en nada. En mi mente se repetían en una confusión imposible de ordenar, las palabras oídas en el sueño o lo que fuere y las de la anciana que me aseguró la existencia de una familia misteriosa que, sin embargo, yo había conocido en parte. “ La señorita Rosario...la señorita Rosario... Ama, ama su recuerdo. La vida no se acaba....” Y entre todos esos recuerdos, destacaban las palabras de Juan cuando me decía “Es un ser femenino que debió morir en este coche. Una mujer rubia, me cae bien”. La que salió de su coche también era rubia. ¿Acaso era la misma mujer? ¿La señorita Rosario? Instintivamente miré por el espejo retrovisor. El asiento trasero estaba vacío. Pero yo la había visto salir del coche aquella noche ¿Fue un sueño? La casa, las fotos, Petra ¿todo había sido un sueño? No, todo era real. Había comido en la casa, todavía podía paladear el sabor de la sopa caliente. Me habían lavado la ropa, la llevaba limpia en la maleta. Había conversado con Petra. Ella fue quien llamó por primera vez señorita Rosario a la joven de la foto, la misma que había salido del coche. No, no era un sueño. Debía aceptar que me había ocurrido algo sobrenatural, era preciso encajarlo.
Llegué a una bifurcación. La N-621 me llevaba a León. Por un momento me fijé en el paisaje, grandioso. Sin embargo, la intensidad de los acontecimientos vividos, me superaban. ¿Por qué había ocurrido? ¿Estaba Juan en algún lugar inconcebible para mí y quería darme una señal de que su vida continuaba? Si era así ¿por qué no me lo dijo él mismo? Las palabras de la mujer rubia continuaban repitiéndose machaconas: “Tengo que hablarte aquí, no puedo hacerlo en otro sitio...” y al final “No podré volver...”
Mi cerebro era un amasijo de ideas contrapuestas. Iba a necesitar mucho tiempo para aclarar todo aquello. A pesar de todo, reconocía que aquel desorden tenía una parte positiva. El dolor por la muerte de Juan, no existía, se había suavizado, en su lugar, estaba formándose en mi interior una gran serenidad. Con insistencia volví a recordar: “...es un camino... estamos para cumplir una misión...para hacer aquello para lo que hemos sido creados...”
¿Y yo, para qué había sido creada? En todos aquellos sucesos comencé a percibir la mano del destino. Había escogido aquel determinado itinerario con una intención, había llegado a Santander, la ciudad que tanto gustaba a Juan, sin tenerlo proyectado de antemano y allí, se fraguó el suceso, coincidentemente, la ciudad era donde el ser misterioso que ocupaba mi coche, había nacido y había vivido. Eso podía asegurarlo. Todo aquel fantasmal asunto no podía tomar cuerpo en otro lugar, solamente allí, eso era evidente. Y ahora iba hacia León porque DEBÍA estar en esa otra ciudad aunque todavía no conociera el motivo. Sí, la mano del destino me guiaba y ante esta evidencia, un sentimiento de euforia me invadió. Aceleré la marcha mientras colocaba en el cassette una cinta de música celta. “Everytime” de “The Barra McNeils” sonaba dulce, etéreo. 120 por hora, 130, 160. El coche derrapó en una curva, no podía controlarlo, algo saltó a la carretera. Una rueda pinchada, pensé. Los frenos se negaban a obedecer. Sin perder los reflejos procuré desviarme hacia la derecha y accioné el freno de mano con fuerza. Un ruido estridente paró el coche entre sacudidas. Solté el cinturón de seguridad y salí lo más rápidamente que pude. Olía a goma quemada y un líquido apareció por debajo del coche. Las dos ruedas delanteras estaban reventadas, a una de ellas le faltaba el tapacubos. Anduve unos pasos examinándome a mí misma. No parecía que tuviese nada roto, sólo me dolía un poco la frente pero, afortunadamente, no sangraba. Más tranquila examiné el coche detenidamente, me había quedado sin él. Sentí un dolor inmenso, casi físico y me pareció como si todo se derrumbase alrededor.
Poco rato después fui consciente de mi situación, necesitaba ayuda, no podía quedarme estúpidamente parada sin hacer nada. Busqué la documentación del coche en el momento que un jeep de la Guardia Civil de Tráfico, aparcaba detrás de mi Clio destrozado.









SIGUE
Volver arriba Ir abajo
http://loscuentosdemagda.blogspot.com
 
VIAJE AL AZAR (Cap. 15)
Volver arriba 
Página 1 de 1.
 Temas similares
-
» VIAJE AL AZAR (Cap. 8)
» Planeando un viaje a Buenos Aires en Febrero, alguien tiene datos de alojamiento?
» El gran viaje (Ultimo mensaje de Norbert Legget)
» Viaje al fondo del alma .( EL , enamorado )
» Elcano o el viaje al fin del mundo

Permisos de este foro:Puedes responder a temas en este foro.
LETRAS Y ALGO MAS :: NARRATIVA :: Novelas,Textos en capítulos,Obras de Teatro.-
Responder al temaCambiar a: