FICHA LITERARIA Nª 29
El Tango Y Sus Letras: POESÍA MUSICALIZADA DEL RÍO DE LA PLATA 1ª Parte

Mi aporte
“Tango que me hiciste mal y sin embargo te quiero”
Niñez y adolescencia escuchando enfurruñada a Gardel y mi viejo que insistía. Cómo no iba a salir esta mujer melancólica, si de esos tangos me alimenté, de la mina que se fue y las pilas de los timbres que se secaron, volviendo al cotorro desarreglado, cuesta abajo, diciéndole adiós a los muchachos de Almagro, Almagro de mi vida, eran doce hermanos, la vieja una santa y el pobre hombre que lloró como una mujer cuando vio el cogote de la gallina vieja, que era la esplendorosa rubia Mireya que amó de pibe, amores de estudiantes que duraban sólo un día y el ciego que tocaba la sonatina de Darío, cuando se escuchaba el grito ensordecedor de Leguisamo solo y el muchacho aquél del primer piso lujoso que desconocía el llanto, vagando por su arrabal amargo buscando a la buena mujer de la pinta de bacana, que se acuerda de su amigo cuando ve que todo es mentira y su ropa se la prueba la minita de carnes firmes, rodando por Callao busca al loco que está ausente, y en un café de Gaona y Boyacá sorben el último café juntos pensando cómo cambian las cosas los años.
No puedo escapar de esos mensajes de amor que terminaban en tragedia cuando el pobre tipo decía arrésteme sargento, que Dios si puede me perdone.
Y entonando el día que me quieras tres amigos recorren Caminito, donde se juntan Don Chicho y Napoleón y dale que va…mientras la pobre solterona se asoma a la ventana, creyéndose madame Ivonne como la costurerita que espera al hombre aquél que le regale un vestido que no sea de percal y la convierta en Margot, mientras desde un balcón aquellas golondrinas se unan en canto fraterno para recordar cuando en lo de Hansen se bailaba una milonga entradora y Yira que te Yira, el mundo es una porquería y el polaco con su garganta de arena, es parte de los mareados, rememorando a la última que no le vaya a fallar, se pone un viejo smoking y se desencuentran en éste Mi Buenos Aires querido.
Cómo pretenden que no sea así, una mina peregrina y soñadora que volvería a la casa de los viejos para dormir en ese cuartito que pintaría de azul, por supuesto y abrazada a un rencor seguiría con esta cabeza de novia que de todo se olvida.
Lili Frezza
Acerca de la literatura tanguera escribió el mismo Borges, hace casi cincuenta años: "De valor desigual, ya que notoriamente proceden de centenares y millares de plumas heterogéneas, las letras de tango que la inspiración o la industria han elaborado, integran, al cabo de medio siglo, un casi inexplicable corpus poeticum que los historiadores de la literatura argentina leerán o, en todo caso, vindicarán. Lo popular, siempre que el pueblo ya no lo entienda, siempre que lo hayan anticuado los años, logra la nostálgica veneración de los eruditos y permite polémicas y glosarios; es verosímil que hacia 1990 surgiera la sospecha o la certidumbre de que la verdadera poesía de nuestro tiempo no está en La urna de Banchs o en Luz de provincia de Mastronardi, sino en las piezas imperfectas y humanas que se atesoran en El alma que canta. Una culpable negligencia me ha vedado la adquisición y el estudio de ese repertorio caótico, pero no desconozco su variedad y el creciente ámbito de sus temas."

EL ESTILO DE LAS LETRAS
La enorme cantidad de letras de tango existente, su evolución y la diversidad de temas tratados conduce a que sea posible encontrar muchas características estilísticas. Sublime, hermoso, patético, delicado, antiguo, moderno o contemporáneo.
Aunque los estilistas encontrarán poco respeto a la corrección gramatical, en las grandes ciudades del río de la plata, el aluvión inmigratorio proveniente del extranjero y del campo generó una muy particular forma de hablar el castellano. Son suficientemente conocidas la sustitución del tu por el vos, del vosotros por el ustedes, ´ el cambio en la acentuación y conjugación de los verbos y a lo anterior se puede agregar por ejemplo, tú puedes se transforma, en el habla cotidiana de la región, en vos podés y vosotros comenzáis se convierte en ustedes comienzan, a lo anterior debe agregarse que el castellano rioplatense adoptó innumerables términos de ascendencia indígena, portuguesa, de otras naciones europeas, y también, formas de decir incorrectas provenientes de España, sobre todo de Andalucía.
Hasta hace pocos años, los escritores y los periodistas se cuidaban, mucho, de respetar estrictamente las reglas de la real academia española, pero en la charla coloquial empleaban la versión rioplatense, solamente los letristas de tango, los poetas gauchescos y algunos periodistas que escribían artículos costumbristas en lunfardo trasladaban al papel las violaciones gramaticales. Actualmente éstas ya han invadido los espacios radiofónicos y televisivos, en las letras de tango, además, debe considerarse que los autores no sólo adaptaron el lenguaje popular y modificado de argentinos y de uruguayos sino que además agregaron a muchas de sus obras el lenguaje lunfardo, entonces difícilmente su estilo puede resistir un mínimo análisis bajo la lupa académica. Quizá por esta dificultad las clasificaciones estilísticas de las letras de tango terminan considerando más los temas y los conceptos que otros elementos, porque, en definitiva, el tango emplea otro idioma, que se parece al español pero que no lo es totalmente, incluso para un porteño o un montevideano poco empapado en el ambiente tanguero, que los hay, resulta difícil comprender muchas letras. Piénsese sólo en las formidables versiones en lunfardo de Edmundo Rivero: son para "entendidos".
LOS TEMAS DE LAS LETRAS
Como Vidart tenía en preparación una obra sobre la sociología del suburbio rioplatense, en el tango y su mundo adelantó una clasificación de las letras por temas. Aunque muy esquemática por ese motive, la clasificación quedó plasmada en una lista dividida en diez puntos con numerosas subdivisiones. Cualquiera de éstas subdivisiones podría dar origen a un tratado, por su valor, y como exponente de la riqueza temática de la música ciudadana rioplatense, se brinda íntegramente, sería muy difícil encontrar un análisis más complete. las palabras en cursiva, casi todas ellas pertenecientes al lunfardo, están así en el original.
El tema campesino, paisajes y personajes de la vida rural; el mundo erótico; el duelo criollo; la filosofía y el saber del sol.
El tema orillero, la presencia suburbana: las orillas, el barrio, el arrabal; la evocación del barrio, personajes pintorescos (el italiano en el tango y en la realidad socio-demográfica, etc.); el bailongo; tipología orillera y arrabalera: taitas, inicas, lunfas; la heráldica orillera: el sunyi, el puñal, los leoner, el farolito, el patio del conventillo, las esquinas, el boliche, el bulín, la catrera,etc.
El tema urbano, calles de la ciudad; sucesos de la ciudad; arquetipos humanos de la ciudad; el puerto y su mundo (los muelles, las cantinas, los personajes; la evocación melancólica de la ciudad).
El tema amoroso (el tango sentimental), el amor fiel: la madre, la novia, el "dulce hogar", los hijos; la pena de amor; la traición de amor, la venganza, el perdón, traición y nostalgia, traición y regocijo, traición y alcoholismo; la seducción; el abandono; amor y amistad.
El ambiente, tipología femenina: el auge milonguero y la brevedad de la gloria, la década, la mujer galante y su secuela; tipología masculina: el bailarín compadrito, el muchacho rana, el mujeriego, el canfli, el bacán, el otario, el miché, el caralisa, el guapo venido a menos, la vejez del "calavera".
El tema satírico (el tango cachada), crítica de costumbres; crítica de personas y caricaturas de caracteres; crítica de rituales vitales. el tema lúdico. los prototipos: el escolaseador, el burrero, el quinielero, etc., la timba: naipes, carreras, quinielas, ruleta; los deportes: el fútbol, el box.
El tema filosófico, (el tango weltauschaung), filosofía general dela vida y sus concomitantes psicológicas: amargura, tristeza, dolor, cinismo; destreza y cancha; agresividad, guaranguería; despecho; desengaño; indiferencia; olvido; soledad. Actitudes ante la muerte, valorización del presente: el carpe diem y la axiología cotidiana, evocación del dorado ayer: nostalgia, recreación, retorno, presencia y ausencia de Dios.
El tema social, explotados y explotadores; miseria y hambre; la huelga; la gayola. El tango como tema.
Jorge Luis Borges dijo que con las letras de tango se podía crear otra comedia humana, al estilo de Honoré de Balzac, es una feliz afirmación del genial escritor argentino, porque es casi imposible imaginar un tema, uno solo, referido a las peripecias humanas que no han sido tratado por alguna letra de tango. desde los hechos cotidianos y familiares hasta los más graves problemas sociales, pasando por la descripción de virtudes y defectos de hombres y mujeres, dolores y alegrías, toda la vida en suma, tiene un lugar en la sensibilidad de los poetas del tango.
La evolución instrumental del tango estuvo muy condicionada por sus orígenes en humildes lugares y hasta por la verdadera proscripción que sufrió durante mucho tiempo no sólo entre las capas altas de la sociedad rioplatense, sino también en las clases medias y aun en sectores del proletariado, de donde provenía. Los primeros músicos se ganaban la vida yendo de un lado a otro, de un bar a un prostíbulo, de una feria popular a un piringundin o de un cumpleaños en un conventillo a una sala de baile dominguera. Esto determinaba la naturaleza de los instrumentos: debían ser portátiles, de fácil traslado, ya sea caminando o en tranvía.
DANZA Y LETRA
Daniel Vidart recuerda que "si bien es cierto que desde un principio los tangos tuvieron letra, puede concederse que en las primeras épocas éstas formaban el copete secundario y verbal de una música denominadora y caudalosa".
Con el paso del tiempo -agrega el autor-, "lo que era preponderantemente una expresión coreográfica del alma orillera buscó otro centro de gravedad: hizo de la letra un carozo significativo y lo retobó con la carnadura de un fruto musical".
Este proceso tiene dos interpretaciones. Para Cátulo Castillo, cuya posición explica Vidart, ese desplazamiento interno del énfasis del tango obedeció a motivos técnicos: "El tango de la Guardia Vieja era juguetonamente trenzado por instrumentos ágiles. Violines veloces, flautas agudas, arpas galopantes y guitarras livianas integraban aquellas orquestitas de incansables ejecutantes y el tango brotaba entonces picado como el trote de un cuzco callejero y vivaz como el taconeo de un compadrito. La letra era solamente una capa traviesa y adjetiva. Pero cuando el bandoneón y la orquesta se hacen presente con estudiado fraseo, la palabra cantada encuentra entonces campo propicio. A tangos lentos y morosos, letras pachorrientas, versos alejandrinos y discursos deliberados".
Para confirmar este razonamiento se comparan las letras de La morocha, de Angel Villoldo, y Atenti pebeta, de Celedonio Flores. La primera, como dice Vidart, tiene una ingenuidad orillera: Yo soy la morocha, la más agraciada, la más renombrada, de esta población.
La segunda, en cambio, "echa a rodar las dilatadas sílabas de su consejo rufianesco". Cuando estés en la vereda y te fiche un bacanazo, vos hacéte la chitrula y no te le deschavés, que no manye que estás lista al pimer tiro de lazo, y que por un par de leones bien planchados te perdés. En este proceso, el tango-canción desplaza o se pone a la par del tango-danza.
Vidart, sin embargo, no comparte esta posición. Incluso piensa que el proceso fue al revés: "La música se hizo más pausada para escuchar a la palabra y el instrumento se adaptó a la voz humana". Para este estudioso la explicación es simple. "Cuando el pueblo rioplatense comprobó que el tango era su alter ego artístico volcó en él todas las potencias simbólicas de su expresividad. La mímica y la palabra, el gesto y el pensamiento oralmente manifestado, son los medios primarios por los cuales el hombre hace a los otros hombres inteligible su ser[...] Dentro de la modesta escala del tango sucedió lo mismo.
Maduro como danza, como gesto, tuvo que apelar a la canción impresa para servir de vehículo al espíritu popular. Los letristas (jamás se los llamó poetas) fueron personajes surgidos de ese mismo pueblo o albaceas instruidos -no sería correcto hablar de intermediarios 'cultos'- que desde el primer instante se identificaron con las virtudes, los defectos y las apetencias de las multitudes bonaerenses y montevideanas. La letra, publicada con la música, fue la culminación previsible de un proceso orgánico que en vez de desnaturalizar al tango-danza lo confirmó de manera definitiva y eficaz".
La polémica entre ambas posiciones no tiene mucho sentido porque la histona de muchos tangos les da razón a ambas... o a ninguna de las dos. Hay obras que evolucionaron, y hasta tuvieron sucesivos nombres, con la transformación instrumental de los antiguos tríos y, sobre todo, con la incorporación del bandoneón y del piano. El tango picado, o "picadito" como gustan decir los nostálgicos de la Guardia Vieja, dejó paso a formas con más contenido melódico, incluso en las distintas versiones de una misma obra.
También hubo tangos que tuvieron diferentes letras, circunstancia estimulada por la ausencia de grabaciones, o que directamente no tuvieron letra. Asimismo hubo letras que fueron anteriores a la música, tomadas de obras de poetas populares y para las cuales se compuso especialmente la música. Además, las letras en algunos casos pudieron evolucionar por las transfomaciones instrumentales, pero es igualmente verdad que las condicionaron. El estilo de La morocha dejó campo libre al de Atenti pebeta no sólo porque la orquesta típica cambió y agregó instrumentos, sino también porque la sociedad se urbanizó y cosmopolitizó. El aire campesino que aún perduraba en las composiciones de Villoldo terminó siendo ahogado por la gran ciudad.
Quizá lo correcto sea superar y obviar el debate y reconocer que hubo evoluciones musical, instrumental y poética que corrieron simultáneamente e integradas, dependientes unas de otras.
Fuente
http://literaturarioplatense.blogspot.com/2009/06/el-tango-y-sus-letras-poesia.html
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