Triste guardado en la maleta, solo salgo de ratos en las tarde, mirando a la gente o llorar según mis acciones. No saben que vivo solo, que muchas veces la oscuridad de la maleta me hace sentir miedo, frio algunas veces más desesperanza, no saben que cuando lo divierto solo es una farsa y cuando lo hago llorar es en verdad lo que siento.
Cierto día entre la gente mire una sirueta delgada y frágil de ojos claros y pelo castaño, ella no reía no aplaudía solo me miraba .Al terminar y al meterme en aquella maleta me prepare para la espera de volver a salir ,limpie mis hilos acomode mi vestimenta, me acurruque en aquel rincón una voz se escuchaba, era de una mujer , de pronto sentí que se movía el maletín. Acostumbrado estaba al ser botado al llegar al hogar, pero esta vez colocaron la maleta con cuidado. Abrieron la maleta y vi aquel rostro blanco con esos ojos claros mirándome de nuevo, pude notar sus facciones, me saco de ese maletín y me sentó en la mesa, miro mis ropas ya rotas y gastadas acomodo mis hilos con delicadeza, me regalo una sonrisa.
Me volvió a tomar y me llevo hasta un piano me coloco en medio y finalmente rompió aquel silencio, “ven” dijo, “acompáñame en este momento escucha me pequeño invitado pues como tu yo también he llorado, sufrido y sentido el castigo de la soledad sin ser comprendida.
Callo y toco una; los primero sonidos fueron melancólicos, pero poco a poco fue siendo más su entusiasmo, y convirtió esas notas en alegría me miro y sonreía con un brillo en aquellos ojos claros, yo sentí el calor de esas notas sentí algo que no puedo explicar. Termino sus notas se levanto y se dirigió a la ventana a contemplar a la nada del firmamento. Pude moverme pude ser independiente y libre y en mis movimientos brucos cai, se escucho un golpe ella voltio pero no me encontró camino despacio hasta el piano pero no me a hallo en el piso ni dentro del piano, yo la miraba de espaldas, olí por primera vez su perfume, mi mano toco su hombro, ella volteo.”Si yo también estoy solo y sentí tu tristeza al verte actuar, pero no dejare que eso vuelva a pasar”callo en ese momento. No respondí no abra más soledad ni para ti ni para mí.
Su dulces notas me despertó a la vida, me rescato de mi maleta y me mostro lo tibio de un amanecer así como la tibieza de un ser, que me ama y que amo cada día al despertar. Los hilos se fueron no volverán mientras estés a mi lado que importa aquella triste soledad