Te quería preguntar si acaso existes y algún día aparecerás ante mí. No quiero apurarte tampoco me esforzare en buscarte, ya sufrí por una escoria y por el alma mas pura, se que te reirás al escuchar mi historia. No me malentiendas sufrir de alguna enferma manera es lindo aunque no sufro por tu espera ni tu búsqueda, lo que ha dañado y dolido es creer que te había encontrado, son cosas que pasan soy solo un adolescente igual a los otros pero distinto a los demás.
El sistema emotivo o quizás sentimental es un misterio hasta para Dios, quien lo estudia en nosotros, no se sabe donde comienza si en la mente, el alma o el corazón incluso no se conocen todos sus finales ni su totalidad de segregados como la voz, la pintura o la imaginación, con la que te idealizo hermosa, también en mi caso el llorar tinta y sangrar palabras.
No se a que quiero llegar con esto…
No se si existirás…
O solo serás un sueño o un deseo…
Doy tantas vueltas pensando, soñando, cantando, sufriendo y riendo con la impaciencia de que traigas el boleto al club en el que de ti aprenderé a expresar sin dolor porque tu estarás ahí conmigo observando atardeceres, cielos estrellados, cielos nublados y cielos sinceramente despejados caminando de la mano por la playa, por el camino hacia el reino, por el parque y por el bosque profundo de mi ser y el tuyo juntos.
Lo mío es aburrimiento y/o impaciencia pero niego que sea cansancio de esperar tu aparición algún día en esta joven y confundida vida.
He dado mas vueltas que la tierra al sol en esta eternidad que se hizo bastante larga solo por idealizarte y no me sorprenderé cuando te reconozca y digo reconozca porque sabre que eres tu cuando nuestros espíritus crucen una mirada, esa mirada de amor y verdad…
Esa mirada de pureza, realidad y felicidad…
Te seguiré esperando mientras tropiezo con mas mujeres, ilusiones y espejismos generados por este desierto que dejara de existir cuando en el aire sintamos algo que no sabremos que será pero nos mantendrá seguros para sellar todo solo con un beso, una mirada, una lagrima, un abrazo, mis entupidas y torpes acciones o maravillosamente con tus suaves palabras…
Santiago Freire jueves 2 de diciembre de 2010
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