
Cuadro el Grito de Edward Munch
Como una nube gris
como un cumulo incierto
se acrecienta por momentos
crece desmesurada en su encierro
Rebusca en las entrañas
y se aprieta sobre el pecho
atenaza la garganta
Se arrebata sobre el sentimiento
Busca, precipita, su salida
atravesando los dientes
rompiendo cada uno de sus huecos
con la fuerza activa del trueno
Y en un momento incipiente, se aviva,
resuena dirigida con bronco aliento,
se agolpan lagrimas en los ojos,
se aprietan los puños hacia dentro.
Caes de rodillas, sobre el suelo,
los músculos dejan de estar tersos,
la cabeza quebrada por el dolor, se relaja
precipitando los brazos, moviendo el viento
Grito que atenaza
Grito que se abalanza
Grito que se escapa
desde el mas oscuro adentro.
Hueco distante que viaja,
al espacio muerto,
donde mueren las penas,
quebrando los deseos
Decibelios que se rompen,
huyendo desde dentro,
sombras de rebeldía,
que hacen guerra al silencio