Y en el sendero, tras la cañada a golpes de polvo sobre mis pies se llega a un remanso, y pienso en ti, al fondo un frondoso olivo viejo satisface el calor de mi cuerpo y me cobija, y mientras pienso en ti, en el aire aromas cantos alardes de flores y pájaros explotan los sentidos, mas sigo pensando en ti, el arroyo a escasos metros itinerante rompe la luz con su cristalina materia, y no me aparto de pensar en ti, el sol gentilicio de un verano prospero lucha entre las sombras en claro agotamiento del día, y solo te veo a ti, mas olivos, arroyos, aves y flores lo mire como lo mire son dones que me enfrentan a solo pensar en ti