La luz de la tarde cae suavemente amarilla a estas horas,y deja paso a la noche que en un silencio apacible llega.
Se enciénden las luces de las farolas cercanas,se iluminan los bancos de madera amarronada de teka oscura y la fuente de un sólo caño lanza al cielo su imponente "chorro"de agua clara,está en el centro de la plaza y es muy grande y bonita;y así todo parece más acogedor.
Hace yá un buen rato que contemplo a mi alrededor,la plaza está concurrida y se siente el aire suave que llega rozándo la piel como una caricia fresca en éste domingo tórrido de finales del verano que se acaba
Las ramas de un sauce "llorón"donde juega un grupo de niños,se balancéan sin cesar flexibles .
Cerca de mí pasa un niño pedaleándo su triciclo nuevo,sonríe;debe tener unos siete años,tiene el pelo rubio rizoso,viste pantalón azul corto y camisa blanca;me mira con cara de "pillo" y se aleja pedaleándo fuerte y tocándo el "pito" de su triciclo.
Una mamá joven camina llevándo de la mano a su "bebé"que dá los primeros pasos entre inseguridades y ganas de aprender.Tiene una larga trenza negra que se mueve al compás de su ritmo cuando camina.
Dos jóvenes con el pelo rapado se aproximan,uno de ellos lleva de la mano una correa
que sujeta a su perro,un galgo blanco de silueta atlética y porte señorial y le llaman Tor!,Tor...y Tor no para de ladrar.
A paso lento y caminándo despacio pasan dos ancianos con sus garrotas de madera recia uno de ellos de pelo gris claro me mira y me saluda con un escueto adiós.
Adios,adios respondo! Se recogen ,se van a casa...
Justo a mi derecha,en el banco metálico gris-perla un hombre con traje negro,camisa blanca impolutay gafas negras mira una y otra vez su reloj.Es joven ,de rostro descolorido,ojos grandes y el pelo bien repeinado hacia atrás.
Inténto imaginar a que es debida ésa impaciencia que deja entrever:si será su primera cita,si está esperándo a un amigo que no vé desde hace tiempo...
Está inquieto ,expectante;se levanta,dá dos pasos,mira a la derecha y a la izquierda enciénde un cigarrillo y fuma las primeras caladas con mucha intensidad y vuelve a mirar el reloj.
Con el rabillo de mi ojo derecho le sigo en cada uno se sus movimientos.
Mi expectación aumenta,justo es el personaje que necesitaba esta tarde para mi corto relato.
La plaza poco a poco se va quedándo vacia y solitaria en una calurosa tarde de finales de verano.
A lo lejos veo que se acerca una silueta femenina...,efectivaménrte es una mujer jóven ,lleva vaqueros tejanos ajustados y sandalias rojas ,
su pelo es castaño oscuro y lo lleva recogido en una coleta .
El hombre del traje negro apaga presuroso el cigarrillo,con su zapato izquierdo,se levánta y avanza risueño,sale a su encuentro y se aproxima,se detiene justo enfrente de la jóven.
Él la mira con sus grandes ojos bien abiertos ,con ojos de deseo;ella correspónde con una caricia suave en su pelo,hablan animosos y en un instante se funden en un abrazo intenso y emotivo.
Les veo alejarse con paso decidido,por el callejòn de la esquina;detrás de la última casa que rodea el parque,sus manos van cogidas y entrelazadas,su paso al mismo ritmo.
Su emoción y felicidad contagian,me contágian.
No dejan de mirarse y sonreir.
El cielo en tonos rojizos,encarnados y anaranjados les cubre y acompaña con su colorido propicio ,cálido y pasional que bien reflejan sus sentimientos.