Contiene las únicas cuerdas que dan libertad a los hombres, las únicas que lo atan a lo mas profundo de su ser, la guitarra tiene el estruendo de un trueno, de una tormenta en sus entrañas, tiene el agudo canto de una sirena, posee un brazo que nos tiende para invitarnos a bailar con las musas que roban los sueños a los hombres. Son los transportes más veloces, mensajeras revolucionarias, espadas del más fino y letal filo. Compañeras de la soledad, la pena y la alegría, confidentes del amor secreto y del confesado. Alfombra de los paseantes de las épocas, piel de los inmortales. Guitarra, no eres un instrumento, eres la extensión de un músico, la lengua que habla todos los idiomas. Es como sostener una motosierra y destazar todo lo que hay a nuestro paso, es como sostener un mazo y aplastar todo cuanto odiamos, es como el brazo mas largo y fuerte con el que nos defendemos. Romántica confidente que ruboriza y dibuja una sonrisa a la mujer amada, robándole un suspiro de su alma. Camino sin fin.