El pasado vino ayer,
me pidiò que recordara
màs yo no lo quise ver
y le exigì que olvidara.
Lo intentò de mil maneras,
tratò de cambiar la historia
sacudiò mi vida entera
golpeò fuerte mi memoria.
Enardecido el presente,
se interpuso en su camino,
me diò un beso en la frente,
cambiàndole su destino.
Me encontrè en otros brazos,
en un amor verdadero,
durmièndome en su regazo
y dicièndole te quiero.
Un presente que deslumbra
a un pasado que fuè duro,
derpertando en las penumbras,
donde diviso el futuro.
Un futuro que se siente
a la vuelta de la esquina
un presente que no miente
y el pasado que termina.
El dolor se volviò loco
con un amor que se afianza
se fuè muriendo de a poco
y floreciò la esperanza.