Me temo que otro día que amanece encapotado como debajo de un palio, es curioso la forma que tenemos de valorar el carácter de cada persona, mas es tan erróneo, tan sumamente delicado, tan injusto, una línea recta agotaría nuestros sentidos, hay días buenos y malos, no podemos escudriñar él levantarnos con la misma ropa diariamente, mas mierda, hoy llueve y mi ánimo se rompe con cada gota, y ahora de una forma inefablemente tengo que mancillar ese recuerdo agradablemente austero de días anteriores, si curiosamente con sol, esos típicos días que te diviertes pensando en el sexo de los caracoles, o el colocación preferida de un par de cornucopias. Más lamentable efecto hoy solo piensas en cosas banales, e incordiosas como transgresión del tiempo y la enfermedad, la malformación solapada del órgano de información que te coloca ante el panorama trágico de la pochedumbre humana, mas como romper la idea de ser un simple espectador, como inmiscuir la acciones de tal forma que se hagan efectivas, pobreza, injusticia, dolor, físico, metal, sufrimiento oprobio en nuestro roce constante con los demás, sombras de los infiernos dantesca felonías que se nos encadenan a la mente a cada instante a un golpe de teléfono, radio o televisión, impotencia, rompes insalubremente con la idea original de sentir que estas aquí, que estás vivo pero despacio te vuelves, y una vez más rompiendo toda colaboración la ventana te esboza el día, y hay miseria sigue lloviendo.
Quiero cerrar los ojos y ver el sol, forzar la naturaleza pues en ello va mi estado de ánimo, deseo plantear un nuevo día a mi gusto y placer, recoger mi pensamiento de tal manera que pueda encumbrar las agonías taciturnas y diarias, no no se trata de una máscara, ellas están allí mas el ánimo combatiente y guerrero debe relucir para que en la batalla haya vencedores; no no es mi mejor día, aunque mis parpados caigan, y la comisura de mis labios se tuerza, no es un grado de sumisión ni apatía, es vivir y vivir es querer, y en esa sombra acaricio la posición de marcar mis destinos que es el objeto que me acompaña en este día ya soleado, mas vuelvo a mirar y ... llueve en nuestras almas y yo apoyado contra la pared y ella todavía guarda silencio.