Cuando los sueños se realizan y el amor nos sonríe...
la llegada de la muerte duele...
Hoy quiero recordar un trago amargo que por fín ha pasado...
Pero que jamás será olvidado.
Canta el poeta tristezas viejas,
abrazado a su guitarra vieja,
bajo el zauce viejo que llora,
lanzando al viejo viento su queja.
Los nardos y las azucenas,
se mecen tristes en la vereda,
recordando quizás con pena,
cantos mas dulces de su poeta.
El sol declina tras la ladera
la tarde trae una brisa fresca.
triste la noche también se acerca
y en la tristeza se hace mas negra.
En mi afán por ser feliz entrego todo lo bueno que hay en mi corazón
y comparto todas las bendiciones que el cielo tiene para mí,
le canto al amor con mucha alegría y le canto a la vida y a Dios con gratitud...
Hoy es el tiempo de llorar, ya vendrá mañana el tiempo de reir otra vez...
Por el dolor que causa perder un hijo, aunque todavía no nazca,
mi corazón se estremece y mi voz se apaga...
Pero al ver el sufrimiento de la madre que en silencio solloza
queriendo callar su pena...
mi llanto brota y un grito en mi alma crece.
Llegaste cruel, con mano impía,
era fácil encontrar mi vivienda,
la vereda limpia, risas y alegría,
y tras la ventana, mi linda gardenia.
Me arrancaste de la flor el fruto,
Oh..muerte, no te maldigo!
Era un fruto de Dios, fruto bendito,
me dejaste ingrata, un vientre vacío,
una vela encendida y un jardín sombrío.
CELESTE nació de un sueño donde vivió por mucho tiempo,
se hizo humana por tres meses, y ahora regresó otra vez
a ese sueño hermoso que une dos corazones enamorados...
Quizás Dios nos permita volver a abrazar ese sueño
y podamos convertirlo en una realidad,
un ángel con un corazón muy grande.
Se le caen al arbol las hojas y otras hojas lo vuelven a cobijar...
Memorias de un invierno en Río Bravo ...01/30/2009