Hoy no tengo letras que me hagan soñar, hoy no tengo letras que me hagan seguir, busco; miro en los rincones y no halló. Me encuentro sólo rodeado de un mundo al cual no pertenezco, al cual niego mi conducta cortés, no me importa ser desleal al universo que fue impuesto, sólo me importa una utopía difícil de alcanzar que cada día viene a mi encuentro para respirar un mismo aire, una misma ilusión que atenaza un corazón bohemio para redimirlo en un simple palpito venido a menos. ¿Sientes quizás el reflejo de mi dicha, o mi desdicha? Un día una palabra negó la importancia de su reflejo, un día quitó jerarquía a preguntas sin respuesta; que importa una pregunta más, que importa… ni un reproche, ni una negación a un corazón enamorado… qué importa que no obtenga ni un beso ni un abrazo, qué importa…