Remaniegas en Argentina-LXII-
A quién dar gracias
Dar gracias: por nacer, al nuevo día;
al aire, por entrar en los pulmones,
al sol, por transmitirnos su energía,
al mar, por descubrir mis emociones
Dar gracias, a una madre que fue mía
al precio de olvidar otros afanes;
y darlas porque, ocultos en desvanes,
hallé dos o tres libros de poemas.
Dar gracias a mi suerte: en los problemas
amigos de verdad, sin ademanes
grotescos, sin ponerme condiciones,
me han dado su navío, en huracanes,
y, calmado ya el mar, sus bendiciones.
Cercana como está la despedida,
a ti, mi dulce amada y compañera,
te quiero dar las gracias: por la vida
de amor que me entregaste. Y aunque fuera
tan pobre y tan escasa la medida
con que te respondí fue tu dulzura
constante compañía a la hermosura
de un cuerpo que sin límite entregaste
al hombre que te amó y al cual amaste
de lleno, con pasión y sin mesura.
Dar gracias: a la muerte que me espera
sin prisas ni amenazas, mientras dura
el tiempo que me queda en la cartera.