Emociones profundas,
pasiones salvajes,
golondrinas del alma,
rincones del aire,
mariposa de sueños
que pueblas mis calles,
de este amor que le ha puesto
tu nombre a las tardes;
este amor lo llevamos,
mujer, en la sangre,
lo tenemos, nos tiene,
y sin él somos nadie.
No me preguntes la noche
con sus molinos sin madre,
no te me mueras de frío
como muñecos de alambre;
seré tu voz, tu sonrisa,
tu libertad, tu paisaje,
quien te libere del miedo,
de los recuerdos más graves;
tranquila, amor, yo me encargo,
tranquila, voy a cuidarte,
soy fuerte, no te abandono,
ya no podrán lastimarte.
Soy este amor que de hermoso
nisiquiera te animaste
a imaginar y de gozo
mujer voy a emocionarte.
Voy a quedarme en tu cuerpo
como en tu alma y amarte
y voy a hacerte tan mía
que voy a entrar en tu sangre.
Mi amor, mujer, tardé mucho
pero llegué, voy a amarte,
te haré feliz para siempre;
ya estoy, mi amor, y no es tarde.
LUIS ALBERTO BATTAGLIA
7-10-2008