Tres soles son los que alumbran mi sendero
sus ojos, blanca luminaria incandescente
su cuerpo resplandor en noches ardientes
y su alma, llamante antorcha que deja huella.
Me pregunta si la quiero
desde esta tierra le respondo
cual alarido que al cielo se remonta
la deseo como el fuego al aire
para morir prendido en flama.
¡Hay de mi! , si llegara el día
que no te tenga paloma mía
como río torrentoso abro surco en la tierra
para morir en la ensenada de tu vientre.
Tres soles son los que alumbran mi sendero
sus ojos, su cuerpo y su alma
igual que las estrellas en este universo
que si se extinguen se hiela el alma.