El rock argentino (en Argentina rock nacional) es un género musical muy amplio aplicado a cualquier variedad de rock, blues, punk, new wave y heavy metal argentino, entre otros estilos musicales. Sus mayores exponentes son Litto Nebbia, Charly García, Luis Alberto Spinetta, Andres Calamaro, Celeste Carballo, Pappo, Leon Gieco, Fito Páez, Virus, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Soda Stereo, Los Piojos, Ricardo Iorio, Sumo y muchos más.
El rock en Argentina comenzó a interpretarse en la segunda mitad de los años 60. En esta época comenzó a formarse un género musical que fue denominado "rock nacional" cuando varios grupos underground empezaron a componer canciones en español sobre los temas que preocupaban a los jóvenes de ese momento. Se trataba de una época en la que los militares bloqueaban sistemáticamente cualquier intento democrático. Durante las primeras decádas los grupos locales se dedicaban a cantar en español y en inglés canciones de rock and roll, propias o covers de éxitos internacionales, pero sin adquirir una identidad musical propia. Desde mediados de los 60 el rock argentino tuvo una evolución constante a través de los años 70 y los años 80, cuando se transformó en un género internacional.
El rock nacional en Argentina es cantado habitualmente en castellano y fue uno de los primeros en ser cantado masivamente en en un idioma que no fuese el inglés y en alcanzar una extendida popularidad interna y luego internacional, sólo después del mexicano, convirtiéndose así en uno de los más importantes de habla hispana y el de mayor éxito comercial en el extranjero.
1956-1964: La década inicial El rock and roll surgió en los EE. UU. sobre una base de rhythm & blues; ganando popularidad en los años ‘50, con músicos como Elvis Presley y Bill Haley (quien visitó la Argentina en 1958), y despertando el interés de varios artistas argentinos en imitar esos sonidos. Entre esos primeros artistas se encontraban Eddie Pequenino. La primera agrupación de rock argentina fue Mr. Roll & The Rockers, una banda liderada por Eddie Pequenino, formada en Buenos Aires en 1956 y que tuvo a Lalo Schiffrin como pianista. La misma interpretó temas de grupos norteamericanos, teloneó a Bill Halley cuando visitó la Argentina e hizo sus propios temas, grabados en un Lp. por el sello CBS. Un importante fenómeno para el rock argentino en sus comienzos fueron los músicos chicanos y mexicanos de rock de fines de los ‘50 y comienzos de los ‘60. En el primer caso Ritchie Valens impuso en 1957 en La Bamba, el primer hit mundial del rock en español. En el segundo caso, bandas como Los Teen Tops, Los Blue Caps y Los Locos del Ritmo realizaron adaptaciones en español de temas de Elvis, Chuck Berry, Little Richard, Buddy Holly y otros, que se volvieron clásicos latinos como La Plaga y Popotitos. Muchos artistas de la época admitieron que esas bandas mexicanas tuvieron una fuerte influencia en los comienzos del llamado «rock nacional» argentino tales como Los Gatos y varios más, no sólo en Argentina sino en casi todos los países de habla hispana. Litto Nebbia dice en su libro Música progresiva argentina que se unió a una banda en 1961 en Rosario y que en ese momento existían muchos grupos influenciados por el rock mexicano. Las bandas estadounidenses eran la fuente de la música y las mexicanas las que tomaban ese sonido y lo exportaban al resto de la región. Fue en este contexto en el que apareció el primer ídolo fulgurante del rock argentino, Billy Cafaro, quien tuvo un efímero pero resonante éxito con sus singles «Pity Pity», «Personalidad», «Marcianita»
En julio de 1961 se graba el simple en 45 rpm, el primer rock en castellano compuesto y cantado por un argentino: El Rock del ton ton y en el lado B el tema de Armando Trejo, Vuelve Primavera. El apuro de la compañía discográfica por lanzar el éxito musical es tal, que el disco sale sin su nombre. RCA Victor cuenta con una placa que vende más de 1.000.000 de discos en muy poco tiempo. Éxito en radios, presentaciones y en las calles surge un muchacho con una voz personal, un aire de Elvis y un fraseo argentino que compone, baila, canta y propone una nueva música que todos siguen: es Johny Tedesco. Tedesco tenía su primer disco de Oro en 1962 y su viaje a Hollywood lo consolida como el intérprete en castellano de éxitos de rock de reconocimiento internacional y conoce al Rey del Rock´n Roll Elvis Presley. Temas que también serían luego interpretados por otros cantantes argentinos. Posteriormente Sandro graba versiones de Elvis que Johny había grabado: Eres un ángel disfrazado, Bésame Pronto, entre otros. Luego seguiría con Presumida, Un montón de Amor, Preciso tu amor esta noche, Ocho días a la semana, Coqueta, La Plaga, entre muchos otros temas de su repertorio que confirman su estilo de Rock, twist, blues que abrieron un sendero para que el Rock se instalara y continuara en su evolución permanente.

En 1963 Sandro y Los de Fuego grabaron una serie de versiones de temas de rock clásico y beat, también cantadas en castellano (Te Conseguiré, Anochecer de un Día Agitado, My Bonnie, El Dinero No Puede Comprarme Amor), convirtiéndose en uno de los grupos de mayor éxito comercial del momento. Luego Sandro continuaría la carrera como baladista melódico/romántico que lo llevaría a la fama en toda América Latina, abandonando para siempre el rock. Sandro fue en general rechazado por el mundo del rock argentino, mayoritariamente de clase media, al ser tildado de «grasa», un término despectivo para referirse a ciertos gustos populares, generalmente de sectores trabajadores. Su tema "Tengo" ha sido considerado el Nº 15 entre los 100 mejores de la historia del rock argentino, por la cadena MTV y la revista Rolling Stone. A partir de los años 90 el rock nacional revalorizaría a Sandro, y varias bandas incluyeron sus temas en el repertorio rockero, algunas de las cuales se volverían importantes éxitos, como Dame fuego
Invasiones británicas y UruguayasEn 1964 al igual que en el resto del mundo el fenómeno Beatles cayó como una bomba en la Argentina. El rock internacional empalmó con una generación (nacida aproximadamente entre 1945 y 1960), politizada y movilizada a través de organizaciones estudiantiles y sindicales, que comenzaba a enfrentarse en la calle a las dictaduras militares (sobre todo a partir de 1966), con una activa participación de los jóvenes, tanto varones como mujeres, de la extensa clase media del país. Esa generación simbolizó su identidad con el rock y la revolución sexual, que opusieron como ruptura radical al tango y a la doble moral machista de sus padres.
En la Argentina las llamadas invasiones inglesas (con bandas como The Beatles y, especialmente, los Rolling Stones, que influyen a bandas argentinas hasta el día de hoy) fueron mucho más influyentes que la ola de rock & roll clásico estadounidense, tanto para el gusto juvenil inicial por el rock & roll internacional como para el surgimiento del rock argentino [cita requerida]. Aunque algunos pocos hablen de invasiones inglesas para referirse al proceso de llegada de bandas británicas, el término casi no se usa y es incorrecto, debiendo utilizarse "Invasión británica".

Pero fueron las notables «invasiones uruguayas» de 1964-1965 las que contribuyeron decisivamente en Argentina para que se comenzara a tocar rock en el país. Inspirados en el nuevo rock británico, muchos músicos jóvenes uruguayos, comenzaron a emular sus sonidos. Tres bandas, Los Shakers, Los Mockers y Los Walkers, tomaron el estilo de los Beatles y los Rolling Stones, respectivamente, cantando en inglés y así pasaron a Buenos Aires.
Así fue que, a mediados de los años 60 y de la mano del éxito de la Invasión británica, las bandas beat uruguayas alcanzaron un pico de popularidad en Sudamerica. En aquel entonces era impensable que una banda de rock latinoamericana pudiera tener éxito internacional. El éxito de las bandas uruguayas fue una notable excepción y solo se limitó a la vecina orillaporteña.
De entre todos los grupos uruguayos, Los Shakers se destacaron en particular. Si bien eran un grupo beat inspirado abiertamente en los Beatles, su sonido se destacó con un estilo propio, una notable calidad musical en sus interpretaciones y originalidad en muchas de sus composiciones. Los Shakers comenzaron a presentarse en vivo en muchos programas de televisión de Uruguay, Argentina y demás países. Debido a su decisión de no desarrollar las letras de sus canciones en castellano, su popularidad decayó. Hoy en día son considerados como una de las bandas más destacables de los años “beatleros”.
Mediados y fines de los años ‘60Hacia 1965, el rock se desarrollaba rápidamente en la Argentina y así, además de Los Jets aparecieron The Seasons con Carlos Mellino y un extremadamente juvenil Alejandro Medina, Los In, la banda de Francis Smith y Amadeo Álvarez que hacía temas propios, Los Bestias (antecedente de Los Blue Men), Los Bishops y Los Jerks (génesis de La Joven Guardia), Los Knacks, Los Interrogantes, Telmo y Los Stones, Los Comanches, el Cuarteto Sir John, Billy Bond y el Lew Cuarteto, el Gamba Trío y muchos otros que solían aparecer en el programa La Escala Musical, contraposición del Club del Clan, considerado comercial y elemental por los cultores del rock.
Pero fue en la escena underground de Buenos Aires donde las piezas fundamentales del rock argentino comenzaron a emerger. Un reducido grupo de rockeros comenzó a encontrarse en espacios marginales, como «La Cueva», un local musical nocturno ubicado en Pueyrredón 1723, la cercana Plaza Francia, el Auditorio del Instituto Di Tella (Florida al 900) y bares que no cerraban como la legendaria pizzería «La Perla» de plaza Once. En ese pequeño núcleo inicial se encontraban jóvenes músicos que luego se volverían famosos, como los rosarinos Litto Nebbia y Ciro Fogliatta, los uruguayos Hugo Fattoruso y su hermano Osvaldo, los porteños Mauricio Birabent (luego conocido como Moris), Pajarito Zaguri, Javier Martínez, Francis Smith, Claudio Gabis, Pappo Napolitano, Carlos Mellino, y Alejandro Medina y los bonaerenses Miguel Abuelo y Tanguito, entre otros, así como poetas como Pipo Lernoud y Miguel Grinberg.
Los Beatniks, de los cuales Moris, Zaguri y Martínez eran miembros, comenzaron a llevar al rock argentino en la lenta transición de simples imitadores a un estado musical más creativo. Formados en Villa Gesell (lugar donde se utilizó por primera vez el término "Rock Nacional"), en 1966 grabaron el que es considerado como el primer single del rock argentino: «Rebelde» / «No finjas más».

El hito definitivo del rock argentino fue el grupo Los Gatos, banda que creó su propio material. Después de tocar en «La cueva» durante un par de meses (y siendo sus integrantes arrestados por la policía varias veces debido a razones políticas), la banda lanzó el 3 de julio de 1967 un simple: «La balsa», una canción compuesta por Tanguito y Lito Nebbia, en el Lado A y «Ayer no más», en el Lado B. El disco fue un éxito masivo y vendió en torno a las 250.000 copias. La impronta personal de Litto Nebbia en el rock nacional argentino ha sido subrayada por Charly García diciendo que «sin Nebbia no hubiera existido Javier Martínez, ni Spinetta, ni yo».15 Al año siguiente se publicó el primer número de la revista de rock Pinap, y se fundó el primer sello discográfico argentino de rock: Mandioca. En 1969 cuatro grandes festivales de la autodenominada “música beat” se llevaron a cabo: los conciertos June Sunday, Festival Nacional de Música Beat, Festival Pin Up y Festival de Música Joven.

Durante este tiempo se formaron Almendra, de Luis Alberto Spinetta —una de las bandas más importantes de esta etapa— y Manal -un trío influenciado por la música Afroamericana, considerado pionero del blues cantado en castellano- integrado por Javier Martínez (batería y voz), Claudio Gabis (guitarra) y Alejandro Medina (bajo). Junto con Los Gatos, estas tres bandas son consideradas como la trilogía fundacional del rock argentino.16 Sin embargo, ninguno de estos grupos tendría una historia muy larga; de hecho, muchas de estas bandas se disolvieron a principios de los años ‘70.
Almendra se separó en 1970. Spinetta formó entonces Pescado Rabioso, y los demás miembros Color Humano y Aquelarre; todas éstas ejecutando un hard rock de inspiración hippie, y en el caso de Aquelarre, con una mirada más progresiva. A principios de la nueva década, destacaron también Vox Dei, cuya mezcla de hard rock y melodías sutiles refrescó el movimiento. Su álbum La Biblia es uno de los discos definitivos de comienzos de la década.
Esta primera escena del rock argentino estuvo caracterizada por una gran cantidad de cambios en las formaciones de las bandas, y hasta intercambios de miembros entre ellas, o miembros de diferentes grupos formando agrupaciones nuevas.
A comienzos-mediados de los años ‘70 se produjo un recambio generacional, en donde la primera generación de bandas de rock argentino le pasaría el legado a una nueva camada de artistas que diversificaron aún más al rock argentino, tomando cada vez más independencia creativa del rock estadounidense e inglés.
Rock acústico y heavyA comienzos de los ‘70 se produjo la primera diversificación real del rock nacional. En realidad, la división se había producido un tanto antes, cuando algunas bandas comenzaron a tocar un rock más pesado; mientras que el mundo entraba a la época del heavy metal. Entre estas bandas estaban Pescado Rabioso, Vox Dei y Billy Bond y la pesada del rock. Pero de todas las bandas de heavy metal, Pappo’s blues se convertiría en la banda de metal y blues más influyente de su época, llegando a obtener reconocimiento en el exterior (y hasta tocando con B.B. King en la ciudad de Nueva York).
Por otro lado, el primer festival B.A Rock contó con varios de los artistas y bandas que encabezaron el movimiento acústico del rock: Gustavo Santaolalla formando Arco Iris; León Gieco que combinaría el rock y el folk; Sui Generis y el comienzo de la carrera musical de Charly García; Raúl Porchetto y Pedro y Pablo, entre otras bandas. Estos grupos no solo se inclinaron hacia el folclore argentino en busca de inspiración, sino también hacia otros sonidos latinoamericanos.
La proliferación de estas bandas y su creciente popularidad, sumado al hecho de que a comienzos de la década se dio el auge del movimiento hippie en la Argentina, llevaron al acusticazo de 1972. En ese año también murió Tanguito, aplastado por un tren. La película Tango feroz: la leyenda de Tanguito retrataría su vida. 1972 traería al Rock Argentino una ola de violencia en algunos recitales, como el que ocurrió en el Luna Park en octubre, cuando la policía irrumpió en un recital a reprimir. Billy Bond comenta
«Eran momentos de represión, eran momentos en que el sistema estaba apretando mucho, era una cosa muy pesada, el rock and roll, era una cosa absolutamente marginal, era una cosa que era de otro mundo y te trataban como si fueras guerrillero.»Varias bandas de rock acústico ganaron popularidad, como Vivencia, Pastoral y Alma y Vida. El éxito del acusticazo llevó al rock argentino a una nueva era.
Mientras los años ‘70 avanzaban, el rock acústico continuó como uno de los estilos más populares en el país, con las bandas arriba mencionadas -y otras- dominando las listas y los gustos musicales. Y por primera vez en su historia, el rock argentino comenzó a aparecer en el exterior: Sui Generis y Pastoral ganaron cierta popularidad en otros países de Latinoamérica y el segundo grupo hasta llegó a editar un EP en Japón.

Destaca, en esta controvertida década, el primer documental sobre rock nacional que retrataba uno de los más populares festivales de música en la historia argentina: "Buenos Aires: Rock hasta que se Ponga el Sol"
Fin de Sui GenerisSui Generis, banda integrada por Charly García y Nito Mestre, comenzó a pasar de un rock clásico y acústico a un sonido más eléctrico y visceral. Paralelamente, en la escena underground argentina, había bandas nuevas con un sonido diferente del rock acústico y el pesado; influenciadas por un sonido acústico más experimental, el tango y el rock progresivo inglés. El rock progresivo argentino alcanzaría su pico de popularidad en 1975. En ese mismo año, Charly García y Nito Mestre decidieron terminar con Sui Generis, dando dos conciertos despedida en el Luna Park el 5 de septiembre de 1975 ante 30.000 personas. Historiadores han llegado a ver a los conciertos despedida de Sui Generis como el final del período "clásico" del rock argentino. El rock acústico pasaba a la historia: las bandas se disolverían o cambiarían su sonido, y aquellas que perduraron perdieron popularidad y/o se convirtieron en grupos de culto.
También, varias bandas argentinas dejarían el país e irían a Europa, especialmente a España, entre las que se cuentan Moris y Aquelarre. La dictadura franquista estaba casi en su final, y el rock español se encontraba en su infancia, con bandas como Triana, Tequila y Asfalto. En España, los grupos de rock componían sus canciones principalmente en idioma inglés y no fue hasta la llegada de bandas argentinas y sus canciones en castellano que las agrupaciones locales empezaron a componer en su propio lenguaje; cambiando por siempre el desarrollo de la música rock en España.
El período clásico del rock argentino estaba casi completamente finalizado hacia 1976, año del último golpe de estado que sufriría la Argentina. A partir de ese tiempo, el rock argentino pasó a una etapa de mayor sofisticación, experimentación y una música más conceptual. Sin embargo, unas pocas bandas acústicas como Pastoral y Nito Mestre y Los Desconocidos de Siempre seguirían teniendo éxito.
1975-1984: El período medioRock progresivo Hacia 1973 la banda Contraluz combinó el rock con matices progresivos y folk. Este sería uno de los grupos más influyentes en los años previos al estallido del rock progresivo y sinfónico.23
Tal vez el primer gran grupo
sinfónico/progresivo fue Crucis. Su música atrajo seguidores en la escena underground, para luego comenzar a tocar en lugares más grandes. Hacia 1975 su música comenzó a gustar cada vez más en el público, al punto de que el mismo Charly fue a ver uno de sus conciertos para «comprobar su perfomance».
Espíritu, banda formada en 1973, sería un grupo seguido internacionalmente en la última parte del apogeo del rock sinfónico. Su primer disco, Crisalda, es citado como su mejor álbum. El Reloj, una banda proveniente del heavy metal, se hizo más progresiva con su disco homónimo de 1975.
Una grupo sinfónico que tendría un gran año en 1976 sería Alas, con artistas como Rodolfo Mederos, Gustavo Moretto, Carlos Riganti y Pedro Aznar en su formación. Luis Alberto Spinetta encabezaría su tercera banda, Invisible, en ese año. El power trío de hard rock progresivo se convertiría en un cuarteto para su último disco, orientado más hacia la canción y con pinceladas de música autóctona (como ser un bandoneón), convencería al público y a la crítica. Reino de Munt, otra banda de rock progresivo, contaría con Raúl Porchetto y un joven Alejandro Lerner en sus filas.
Charly García formó La Máquina de Hacer Pájaros, su primera banda post-Sui Generis, otro exponente de rock progresivo. Otros grupos sinfónicos y progresivos de la época son Tórax, Ave Rock, Anacrusa y Materia Gris. Mientras tanto, Arco Iris continuó expandiendo su folk/rock jazzero-progresivo. Junto con Contraluz sería el mayor exponente del subgénero.
El 24 de marzo de 1976 el gobierno democrático fue desplazado por un gobierno militar, abriendo uno de los períodos más obscuros de la historia argentina, lleno de represión, censura y "desapariciones". El rock argentino, al igual que la sociedad toda, sufriría el período de mayor censura de su historia. La música rock era vista como subversiva por los militares, y en un discurso de 1976 el almirante Massera denunció a los músicos de rock y a sus fans como potenciales subversivos. Antes del fin de la década el rock se popularizó cada vez más en la escena underground.
A pesar de esto, la música continuaría su desarrollo. Los heavies de Vox Dei y Pappo's Blues mantuvieron su popularidad. Otra banda heavy, Plus, hizo su debut en 1976 y disfrutó del éxito hacia fines de la década.
Fines de los años ‘70 El rock argentino continuó con su sonido sinfónico durante el fin de la década; sin embargo, los años ‘77 y ‘78 estuvieron marcados por la separación de varias bandas. En la cúspide del rock progresivo, Crucis y Espíritu se convirtieron en los dos grupos más conocidos del período. La Máquina de Hacer Pájaros también contó con popularidad, siendo su primer disco un gran ejemplo de buen rock progresivo. En 1977 Crucis se separó, al igual que Pappo’s Blues. Aquelarre retornó de España, pero luego de un tour se separaría.
Sin embargo, 1977 sería el año en que una banda de La Plata llamada Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota comenzaría a tocar. Con su particular rock y los extraños atuendos con los que se presentaban a tocar, los “Redondos” se convertirían con el paso del tiempo en una de las bandas más importantes del rock argentino moderno, convocando masas y ganándose un lugar junto a las otras grandes bandas del rock nacional.
1977 fue un año de bandas de éxito pasajero: Orion's Beethoven era una banda de rock progresivo encabezada por los hermanos Ronán y Adrián Bar; venían tocando desde 1969, teniendo su momento de fama ocho años después y Soluna (segundo grupo de Gustavo Santaolalla), que si bien con la grabación de su único disco, Energía Natural (con participación de Charly en los teclados), no logró gran éxito comercial, sí se ganó la aprobación de la crítica. Ninguna de estas bandas logró mantener su popularidad y Soluna se disolvió en 1977.
A fines de la década, aún más bandas dejaron de existir. Luego de dos exitosos álbumes, el grupo de Charly García, La Máquina de Hacer Pájaros, se separó, al igual que Invisible. Pastoral, uno de los pocos grupos acústicos todavía exitosos, se separaría en 1978, al igual que ALAS. El rock argentino sufrió una de las peores crisis desde su concepción y los medios hablaban abiertamente de la muerte del rock nacional.26 Sin embargo, en la “sequía” de 1978 el rock argentino tuvo a su primera “superbanda” exitosa: Serú Girán.
Serú GiránCharly García, Oscar Moro, David Lebón y Pedro Aznar lograron con Serú Girán alcanzar una gran popularidad con su propio estilo de rock, llegando al público de las clases bajas tanto como a los de los sectores medios-altos.
En parte debido a que el grupo vivió por tres meses en el nordeste de Brasil, el primer álbum de la banda estuvo claramente influenciado por la música brasileña, combinada con el rock progresivo y el jazz.
Pero en el primer concierto de la banda para promocionar el disco se dio una de las anécdotas más extrañas del rock argentino: en el show, los fans no entendieron los extraños trajes que la banda usaba (completamente blancos, excepto por Charly, que estaba con una chaqueta negra y zapatos); y luego cuando el grupo tocó “Disco Shock”, una sátira de la música disco, la gente se lo tomó en serio. Silbidos y abucheos siguieron, y lo que debería haber sido un gran concierto se convirtió en un fiasco, con los fans clamando por canciones de Sui Generis. La gente no entendió el mensaje y circularon toda clase de rumores acerca de la orientación sexual de los miembros de la banda.
Serú Girán lanzó su segundo disco, intitulado La Grasa de las Capitales en 1979. El álbum fue bien recibido por la prensa especializada y cimentaría su lugar como la mejor banda de la época. El tercer disco del grupo, Bicicleta (1980), fue recibido tibiamente al principio, pero con el tiempo se ganaría el lugar de mejor álbum del grupo. Ambos álbumes se van alejando del rock sinfónico del primer LP, mientras que el panorama musical en general se vuelve más visceral y “simple”, con menos arreglos. Serú Girán no se mantendría al margen de estos cambios, mientras el rock argentino escribía los capítulos finales del rock sinfónico y progresivo.
Guerra y vientos de cambioLa nación todavía se encontraba bajo control militar hacia comienzos de los años ‘80. El inicio de la década mostraba a un Serú Girán con un sonido menos pretencioso, pero que seguía en lo más alto de las listas. Vox Dei entró en su tercera década de existencia y la popularidad de León Gieco como solista seguía creciendo.
Una de las últimas bandas importantes del período del rock progresivo fue Tantor, un grupo mucho menos sinfónico y más experimental y progresivo, con influencias del jazz. Su primer álbum sería un éxito en la escena progre y la banda continuaría hasta mediados de la década, siendo una de las últimas bandas de esta etapa.
Serú Girán se fue de gira a Brasil en 1980, donde la recepción que tuvieron fue tan positiva que los organizadores les pidieron para tocar otra vez al día siguiente, pero junto con el grupo de jazz-rock Weather Report, entre otros. Posteriormente, en Buenos Aires, tocaron en La Rural, juntando aprox. 60.000 personas y coreando “No se banca más”, en alusión al gobierno militar. También tocaron junto al proyecto de Spinetta Spinetta Jade. Spinetta Jade era una especie de combinación entre jazz y rock, bastante infrecuente en el país en ese momento. Hacia los dos últimos álbumes su sonido se fue haciendo algo más pop y con más influencias de la música electrónica (samplers y sintetizadores).
Serú Girán lanzó su cuarto álbum, Peperina en 1981, pero a finales del año Pedro Aznar decidió unirse al Pat Metheny Group en los Estados Unidos. El 6 y 7 de marzo de 1982, Serú Girán tocó por última vez en el Luna Park. Un momento memorable fue la primera y única interpretación de la canción “No llores por mi Argentina” (sin relación con el musical Evita), un tema lleno de simbolismo y de melancolía.
A comienzos de 1982, Gustavo Santaolalla lanzó un álbum renovador titulado precisamente Santaolalla, acompañado por una banda integrada por Alfredo Toth (bajo), Willy Iturri (batería), Alejandro Lerner (teclados), Rubén Rada (congas), Oscar Kreimer (saxo), Osqui Amante (percusión) y Mónica Campins (coros). El álbum ha sido considerado «el primer disco de rock moderno de la Argentina».
La economía Argentina se encontraba en plena recesión hacia 1982, y el descontento contra el gobierno militar iba en aumento. El 2 de abril de 1982 el gobierno de facto inició la Guerra de las Malvinas, como un intento desesperado por mantenerse en el poder mediante la manipulación del apoyo popular a través de una larga reivindicación del pueblo argentino. Miles de jóvenes fueron mandados a la guerra, mal equipados, en pésimas condiciones y desinformados. Luego de cientos de muertes y duros combates, los ingleses finalmente lograron recapturar las Islas Malvinas. Luego de la derrota, solo era cuestión de tiempo para que la Junta Militar se retirara del gobierno.
1984-1990: Nuevo rock nacionalFinal de la dictadura
La guerra se convertiría en uno de los capítulos más oscuros de la historia argentina reciente, pero tuvo el paradójico efecto de revitalizar el rock argentino.
En mayo de 1982 el Festival de la Solidaridad Latinoamericana juntó a todas las grandes bandas del rock argentino. El recital tuvo el objetivo de apoyar a las tropas que luchaban en las islas, aunque era también una forma encubierta de protesta contra la guerra y un llamado a la paz. Paralelamente, el rock en inglés era censurado en la radios y los programadores debían llenar con algo el espacio que dejaba el rock en inglés, y ese algo era el rock nacional. En los últimos días del rock sinfónico, un gran número de bandas influenciadas por la movida post-punk y new wave comenzaron a aparecer. Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, banda que comenzó a tocar allá por 1976, fue ganando escala nacional a partir de su política de independencia frente a las empresas discográficas y sus particulares letras. En 1979, en La Plata, Federico Moura formó una banda pionera de la new wave llamada Virus.
En Buenos Aires, tres jóvenes influenciados por el post-punk inglés comenzaron a intercambiar ideas, armando una banda con el nombre de Soda Stereo, que se convertiría en la banda más popular del rock ibeoamericano.
En ese tiempo el circuito del Café Einstein le da espacio al punk y dark rock, presentando grupos como Los Violadores, Sissi Hansen y Geniol con Coca, entre otros.
En 1980 comenzó a tocar la banda pionera del punk rock en Argentina, Los Violadores. Miguel Abuelo retornó de Europa y formó Los Abuelos de la Nada, que contaría entre sus filas a un joven Andrés Calamaro. Los Abuelos marcarian el comienzo del estilo pop-rock, incorporando de la mano de las composiciones de Calamaro, sonidos mas modernos y bailables que robaban la atencion de los jovenes de entonces. Asi, se convirtieron en la banda mas exitosa de aquel momento. En 1981, Miguel Mateos, luego de hablar con Freddie Mercury, ganó la oportunidad de telonear a Queen en su show en Buenos Aires, con su banda Zas. En los bares de Mendoza una banda de pop-rock llamada Los Enanitos Verdes comenzaría a tocar como un trío hacia 1979. En 1981 un italiano educado en Inglaterra llamado Luca Prodan llega a Argentina y se instala en Traslasierra en Córdoba escapando de su adicción a la heroína para terminar formando Sumo.
También surgirían varios solistas que lograron consagrarse y mantener su popularidad hasta el día de hoy. Algunos de estos son Juan Carlos Baglietto (que tenía confianza en un joven músico rosarino llamado Fito Páez), Alejandro Lerner y Celeste Carballo. En la escena del heavy metal, Pappo fundó Riff y surgieron V8 y La Torre. También aparecieron una serie de bandas más enfocadas en el aspecto “humorístico” de la música, como Los Twist, Suéter y las Viuda e hijas de Roque Enroll.34 Por el lado gótico, La Sobrecarga llevaría la posta.
Paralelamente, Almendra y Manal se volvieron a juntar. Charly García y Luis Alberto Spinetta continuaron con sus carreras solistas y Moris retornaría de España.
En tanto, Argentina entró en 1983 en una nueva etapa de su historia, con la inauguración del gobierno democrático de Raúl Alfonsín. Entrar en democracia significó la desaparición del aparato represivo y de censura del gobierno militar, por lo cual la libertad de expresión volvió a florecer. Las canciones que criticaban al gobierno militar se multiplicaron, algunas con letras alegóricas, como «Tiempos Difíciles» de Fito Páez (cantada por Baglietto), «Maribel se durmió» de Spinetta (dedicada a las Madres de Plaza de Mayo ), «Puede verme»y «Ángel del pasado» de Ignacio Copani,«Sólo le pido a Dios» de León Gieco o «Los Dinosaurios» de Charly García. Criticas más directas contra el gobierno militar provinieron de bandas punk como Los Violadores (con canciones como «Represión») y de heavy metal como V8.
Finalmente, sectores del rock nacional comenzaron a pasar del sonido “solemne” y progresivo del rock sinfónico a una música más irreverente y accesible, lo cual ayudaría al rock nacional a expandirse en el exterior.
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