Un poquitito de otro dios
Si la mala conciencia quita el sueño
inventar un dios nuevo es buena idea
y quizá me ayudéis en la tarea
de buscar su estructura y su diseño.
No penséis, para nada, que desdeño
lo que el Hombre, hasta hoy, ha conseguido;
pero entiendo que tiene más sentido
que nos cree otro dios, uno que duerma
por tener su conciencia, hoy tan enferma,
más tranquila al juzgar lo que ha parido.
Inventemos, sin más, os lo propongo
otro Ser (puede ser, omnipotente)
que al meter en un ring a nuestra gente
evite la sospecha de que hay tongo.
Me diréis que hay que ver cómo me pongo…
mas tenéis que admitir que en el reparto
de castañas, dolor, golpes y esparto
la falta de equidad es lacerante
y, exceptuando al feliz Representante,
el resto empieza a estar, ya, más que harto.
Yo inventaría un dios que, cuando inventa,
(a tal acto llamamos creación)
nos presta un poquitito de atención
y tiene un poquitito más en cuenta
a aquella población que vive hambrienta;
y le habla solamente de su alma
a aquella que la mata y duerme en calma.
Aunque mucho más justo, se me ocurre,
es inventar dos dioses: quien se aburre
los pone a pelear, a ver quién palma.