Creemos, convencido de ello, que la solución primera a este hecho desgraciado está en acudir a una comisería de policía: un errror.
Un policía no es un juez ni nadie autorizado para dar solución a un problema como este, todo a lo más lo que puede hacer, lo que hará, es aplazar aún más y por un tiempo el grave problema que tiene una sociedad enferma. Creemos que este problema se soluciona con medidas que salen de una comisería, incluso en el mejor de los casos de un juzgado de guardia, y no es así en absoluto.
La solución real y verdadera a este problema está en la prevención del mal, en la educación, en hacer partícipe tanto al hombre como a la mujer de los mismos derechos y las mismas obligaciones; en no crear ni fomentar una sociedad deformada por viejos criterios que la mayoría de las veces no se quieren tocar por conveniencias de un sistema y las carencias que lo sostiene.
A este sistema político que votamos en las urnas, tanto si es de derecha como si lo es de izquierda, no le interesa lo más mínimo la situación de la mujer frente a la cruda y triste realidad que padece; este sistema tiene otras prioridades y ve en ellas otros beneficios que en nada están por dejar de lado para preocuparse de temas, para ellos, nimios e insignificantes. La violencia de género ( como gustan llamar a este gravísimo problema ) no les afectan, a los políticos, mientras éste no les acarreen un problema grave y directo a su estabilidad profesional.
Si, como entiendo, el maltrato es un acto que genera terror en la persona que lo sufre, ¿por qué no lo catalogan oficialmente como un acto de "terrorismo"? ¿ acaso es porque esas mujeres que lo sufren son mujeres "anónimas"?, ¿mujeres sin mayor identidad social en la sociedad salvo el de ser simples amas de casa o madres maltratadas?; ¿sería lo mismo si en vez de ser simples amas de casas las que sufren este mal fueran mujeres con cierta relevancia social en la vida política, por ejemplo?; ¿ sería tratado el problema como un asunto sin importancia si fuera así o sería tratado como un problema de Estado si estas últimas mujeres fueran atacadas, ofendidas o vilependiadas por algún grupo político de alguna ideología concreta?... pregunto.
Para arreglar este problema no basta entrar en una comisería ( quizás hasta sería bueno decir que puede que hasta de ahí salgan con dos problemas, uno más con el que entró ); tampoco bastan simples e inocuas denuncias puesto que la mayoría de las veces no sirven sino para demostrar ante esta justicia que el verdugo tiene aún más poder y libertad de acción frente a la víctima. Lo que se requiere, y aún no se ha hecho ni se hará tal como está gestionada esta sociedad dirigida por hombres como si éstos fueran los únicos que saben gestionar la sociedad, es una política abierta y frontal de reeducación en los derechos y deberes de todas las personas independiente del sexo y las creencias religiosas y culturales que posea incluyendo su procedencia, lo demás son tonterías y ganas de seguir jodiendo.
Teknarit, África.