Seré muchas cosas, tendré infinitos defectos, pero el ser desagradecido, sinceramente no creo que sea uno de ellos. Así que vuelvo por un día para darte las gracias, porque fue muy hermoso comprobar el cariño que recibí de ti por aquí, desde que decidí prenderle fuego a tu presencia hace ya casi... ¿ tanto tiempo ha pasado ya ?
Ha sido - el tiempo que estuve contigo - una etapa difícil en mi vida, porque no me termino de definir, porque la confusión y la incertidumbre me siguen acompañando demasiado, porque no termino de llevar las riendas de la vida que me gustaría estar disfrutando, porque busco más; algo que sé que encontraré, algo que es mío porque un día lo tuve y no sé cómo ni quien me lo robó.
Pero ante la preocupación y las ganas de saber de mí que he visto en este caudal de emociones, sentimientos y experiencias que tuve contigo, ( y que sigo teniendo ) quise dejar el testimonio de que estoy bien y de que sigo en la lucha, como el personaje que que llevo dentro de mi y que jamás se ha rendido ni lo hará. Ojalá algún día pueda estar a la altura que quiero y que sé, por mi esfuerzo, que me merezco.
Así que aquí sigo, en silencio, pero vivo, unos días mejor y otros peor, pero respirando, esperando que más pronto que tarde, las estrellas iluminen mis noches ya sin ti pero contigo, siempre.
Siento en el alma haber cambiado tanto, pero sigo creyendo que necesitaba ser yo sin dejar de ser quien siempre fui y seguiré siendo, por lo que mi decisión sigue siendo firme a día de hoy. Lo que tampoco podía permitir era incrementar esta sensación de preocupación y de ahí mis palabras.
Nunca se puede decir de este agua no beberé, por lo que dejemos que la rueda del destino siga girando y ya veremos lo que ocurre en el futuro. Si nos queda mucho o poco por compartir, ya se verá, lo que es evidente es que siento que el aprecio es mutuo y que jamás olvidaré todo esto.
Mientras tanto, ten por seguro que me acuerdo mucho de ti, de tu familia, de tu "mundo" ahí...de tu "moridero", que añoro escribir y escribirte más directamente y que de vez en cuando me sigo vistiendo con mi traje de aprendiz de escritor ( porque todo esto que te escribo y te he escrito desde que te conozco va con el deseo de que cuando ya y definitivamente me vaya de ti lo tengas en un libro que preparo para que nunca olvides tantas y tantas cosas que hemos compartido y que empezó aquélla tarde del dos de septiembre de hace ya tres años; ¿ tanto tiempo ha pasado ya ?...)
...Que algo muy dentro de mí me impide destruir del todo este polvoriento desván que es mi mente llena de recuerdos de ti y que deseo lo mejor, porque cada palabra que he recibido, cada letra, ha sido como un afectuoso abrazo que me ha reconfortado y que me ha ayudado a seguir caminando.
Gracias de corazón por seguir ahí.
Ahora, sólo nos resta seguir en la lucha.
Ahora, sólo nos resta recordar y no olvidar... Nunca, ¿Verdad, amiga?
Hasta la próxima huida.
Teknarit, Africa